El virtual acuerdo entre el Instituto Español de Oceanografía y el astillero Armón, en aras de finalizar la construcción de un buque oceanográfico y el inicio de otro gemelo, supone el penúltimo capítulo de la extinción de un astillero vigués que hasta hace un par de años era casi un modelo en el sector, al menos desde el punto de vista de los diseños. De hecho, los tres últimos buques oceanográficos españoles, tanto de ámbito oceánico como de radio costero, han salido de las gradas de M. Cíes.
El proyecto de barco que ahora es la clave del acuerdo entre el organismo investigador público y el astillero privado Armón, es, en sentido inverso, la puntilla casi definitiva del astillero M.Cíes. Se esperaba que esta nave fuese, precisamente, una de las piezas de la carga de trabajo para reflotar la instalación de Teis. De hecho, los trabajadores constituyeron una sociedad anónima laboral para reactivar el astillero, previendo que ese barco fuese uno de los elementos principales de su nuevo proyecto industrial.
El buque, casi con toda seguridad, no será construido en M. Cíes, sino en Armón, a pesar de los esfuerzos de los ex empleados. Fuentes del IEO han aclarado que es por una causa mayor, y que incluso ya deberían de disponer del primero de ellos y no lo han estrenado. Por su parte, en el astillero M. Cíes no ha llegado a un acuerdo sobre las deudas entre acreedores y deudores, y, finalmente, empieza a ser liquidado por lotes por orden del juzgado que llevaba el proceso concursal del astillero.