Abrir Vigo al Mar

VIGO

04 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Me telefonea el arquitecto Vázquez Consuegra para aclarar algo que le resulta molesto: hace casi dos décadas que en Vigo le atribuimos la paternidad del proyecto Abrir Vigo al Mar, impulsado en la ciudad en 1993. «Yo no decidí el emplazamiento del edificio de la Xunta ni del centro comercial A Laxe ni, mucho menos, dónde saldría a superficie el túnel de Beiramar», me explica, tras un artículo mío del pasado domingo, en el que, efectivamente, escribí que ya estaba bien de culpar al arquitecto del deterioro de O Berbés, cuando él solo recibió el encargo de diseñar un párking y ordenar la plaza frente a los soportales.

El resultado de la encomienda puede gustar o no -para mí es un error y la piedra elegida, de mal gusto-, pero hay que insistir en que todo surge de un pecado de partida: el de quien decidió situar frente a O Berbés un vial de circunvalación con seis carriles, un paso subterráneo, un muro con enrejado de forja y un gigantesco adefesio oxidado, utilizado como sistema de ventilación del subterráneo.

Los remiendos incorporados un año tras otro no han conseguido mejorar la situación. No solo porque sean malos, sino porque, ante el error de partida, es imposible. De nada sirve un parque infantil en un lugar donde no es que falten niños, es que ya casi no vive nadie. La lámina de agua diseñada en un principio se convirtió en un estercolero para gaviotas por falta de mantenimiento. Pero la solución no es haber construido un horroroso parterre con cuatro gamelas de cartón piedra.

Doctores tiene el Concello, pero sería exigible a estos galenos que, en lugar de atacar al síntoma, intentasen sanar la raíz del problema. La Autoridad Portuaria también tiene mucho que decir en esto. El proyecto de ampliación del túnel de Beiramar permitirá eliminar el intenso tráfico del frente del Berbés. Pero, si no se hace una conexión peatonal con la futura Pescadoteca, esta quedará aislada del Casco Vello. Si se mantiene la valla perimetral, el Puerto solo conseguirá tener un «parque temático para cruceristas», en lugar de aprovechar la oportunidad de abrirse de verdad a la ciudad.

Ejemplo contrario de esta política es el Maremagnum de Barcelona, completamente conectado con la ciudad, pese al obstáculo de la Ronda Litoral. Si aquí se va construir un recinto cerrado, solo accesible desde el puerto, no sé si ganamos gran cosa, que no sea aislar al turista del resto del casco urbano y recluirlo en la oferta hostelera y de servicios de la Autoridad Portuaria.

Vázquez Consuegra ganó el Premio Nacional de Arquitectura por los jardines de Montero Ríos. Que en nada se parecen al desastre de O Berbés. Los disfrutamos vigueses y foráneos, porque son un espacio bien diseñado. Por el contrario, la actuación realizada junto a los históricos soportales exige una reparación, que no existirá si no se elimina el paso subterráneo, la autopista urbana de seis carriles y las vallas que separan el Casco Vello del puerto de Vigo. El resto sería politiquear para nada.