Fomento congela la tramitación de la autovía de Pontevedra a la A-52

A. Castroverde PONTEVEDRA/LA VOZ.

VIGO

Dos días después de las generales de marzo del 2008, el Gobierno licitó la autovía entre Pazos de Borbén y Soutomaior. Se iniciaba una nueva legislatura y parecía que, tras 15 años de promesas incumplidas por toda suerte de Gobiernos, la A-57, ideada para conectar Pontevedra con la autovía Rías Baixas, iba a ser una realidad. Pero la prisa duró poco. De hecho, el resto de los proyectos se ralentizaron y, a día de hoy, Fomento mantiene hibernada la autovía, pese a que tres de los cuatro trayectos del recorrido entre O Confurco y Vilaboa tienen que estar ya diseñados, conforme al calendario de licitación. Tras el impulso al trayecto Pazos-Soutomaior, hubo que esperar nada menos que cinco meses -hasta agosto del 2008- para que se licitasen otros dos proyectos, los tramos O Confurco-Padróns y Padróns-Pazos. Pero el retraso sería aún mayor con el trayecto Soutomaior-Vilaboa, que no llegó al BOE hasta septiembre del 2009. Plazos de licitación en mano, hace más de un año que Fomento dispone del proyecto entre Pazos y Soutomaior. Pero el departamento que dirige José Blanco no ha licitado aún las obras.