Karpin tapiará el antiguo asilo para evitar más incendios en el edificio

J.F. VIGO/LA VOZ.

VIGO

11 ago 2010 . Actualizado a las 11:39 h.

El edificio del antiguo asilo de Pi y Margall provocó ayer una gran alarma en la ciudad tras sufrir un incendio, presumiblemente provocado por indigentes que rompen los cierres para acceder a su interior. No es la primera vez que ocurre, aunque tampoco han sido muy frecuentes desde que hace una década fue abandonado por las Hermanas de los Ancianos Desamparados.

Antes de marcharse las monjas el edificio sufrió el incendio de mayor importancia, que tuvo como origen uno de los propios asilados. Desde que en julio de 2003 la inmbiliaria de Karpin se hizo con su propiedad solo se había producido hasta ahora un fuego en su interior.

El representante de Karpin, José Crespo, reconocía ayer desde Brasil, donde se encuentra en viaje de negocios, que volverán a reforzar los cierres y el tapiado, «pero ya lo hemos hecho en otras ocasiones y al final lo revientan. En unos lugares hay candados y en otros tapias de ladrillos, pero van con mazas y los revientan». «El viejo asilo está cerrado y queremos que siga así hasta que se apruebe su demolicón», concluyó.

En la parcela del asilo y en el conjunto del Barrio del Cura, en cuyo extremo se encuentra, está previsto llevar a cabo un importante proyecto urbanístico diseñado por el arquitecto Alfonso Penela. En total se construirán 320 viviendas, además de un hotel y un centro de negocios. Si todo discurre según lo previsto por los promotores, a finales del año próximo podrían iniciarse las obras.

El punto más delicado, la financiación, lo ha resuelto la empresa de Karpin con un acuerdos con los dos principales bancos españoles. Además, ya ha iniciado la venta de viviendas para facilitar su ejecución. Del total de 320 ya han adjudicado 118, cumpliendo así las previsiones.