El método no convence a algunos expertos

La Voz

VIGO

Para José Antonio Virola, coordinador del operativo de playas de la Cruz Roja en Vigo, el protocolo que se debe seguir en el caso de que se registren picaduras de faneca no deja lugar a dudas: «Cuando llega alguien con los síntomas correspondientes, lo primero es identificarlo y aplicar amoníaco rebajado al 10%, pues eso muestra el lugar exacto donde está la picadura».

A continuación, es necesario caminar sobre una superficie dura -se descarta hacerlo sobre la arena- y con una temperatura lo más alta posible. «Lo fundamental es apoyar bien la parte donde más duele. Aunque pueda parecer contraproducente, así se consigue que el veneno tóxico circule y se evita que se concentre en una zona, hinche y provoque todavía más dolor», advierte el experto. De esta manera, el escozor pasa al cabo de unos cinco o diez minutos.

Sobre la posibilidad de aplicar agua caliente en las picaduras, Virola aclara que se utiliza en casos puntuales y muy concretos, ya que «no es el método más efectivo». Así, se reserva «para casos de niños que, por el intenso dolor que sufren, se resisten a recurrir a la táctica de caminar sobre una superficie muy caliente, que es siempre la primera opción».

Virola explica, además, que el único método para prevenir estas picaduras son las fanequeras, aunque el riesgo varía mucho en función del arenal y de la marea. «Cuando las playas acaban en pendiente es mucho menos frecuente que se acumulen las fanecas», dice.