La banda viguesa de folk The Crass protagoniza un sorprendente debut en el escenario Runas del famoso festival al ser el único grupo gallego seleccionado
29 jun 2010 . Actualizado a las 11:38 h.No son novatos, porque el sexteto The Crass, aunque tiene menos de un año de historia, es un spin off del experimentado combo Álvaro Costas Hot Band. Sin embargo, esta escisión supuestamente menos aparatosa de la principal, ha conseguido colarse en el escenario que el Festival de Ortigueira brinda a las bandas noveles. La undécima entrega del concurso de grupos emergentes cerrará el domingo, 11 de julio, la XXVI edición del certamen. Las tres bandas finalistas, elegidas por un jurado y los votantes de la web oficial, competirán en directo y la mejor se asegurará hueco en la programación del 2011, compartiendo noche con los cabezas de cartel. Los vigueses The Crass, que estéticamente se identifican por el uso de sombreros tipo borsalino, son los únicos gallegos invitados a esta cita y se medirán con el trikitilari Xabi Aburruzaga y el grupo Celtic Maze. Álvaro Costas, alma páter del proyecto junto a su inseparable hermano Suso, al que se siente muy unido, cuenta que decidieron «inventarse» The Crass para poder seguir tocando durante el invierno, aunque reconoce que la idea partió del percusionista Suso Feixón, que el año pasado, en Lorient, les calentó la cabeza para poner en marcha una formación acústica en la que tocan temas tradicionales celtas pero en base a la armonía y ritmos propios de la música clásica. «Al principio la idea era montar algo práctico y manejable, que pudiéramos movernos en un coche con los instrumentos y no gastar mucha pasta, pero al final crecimos más de lo deseado», explica. El músico reconoce que su presencia en Ortigueira les ha generado un lógico subidón, ya que han pasado en muy poco tiempo de foguearse en los bares a subirse a una de las grandes plataformas del folk internacional. «Ortigueira es una prueba que si pasamos con éxito, nos puede garantizar un futuro brillante», piensa. Cuando empezó a tocar, Álvaro estaba convencido de que «los grupos se hacen con buenos músicos, no con buenos amigos». Su percepción inicial ha cambiado y ahora opina que la amistad también importa y que un proyecto «suena mejor si hay buen ambiente». Por eso considera fundamental la relación entre todos ellos, que son, además de Álvaro Costas (gaitas y whistle), Iago Lariño a las flautas, Alejandro Balbuena al acordeón, David González al bajo y whistle, Suso Alonso Feixón en la percusión y Suso Costas con el bouzouki, instrumento que llegó a su vida como una tabla de salvación. Según cuenta su hermano, a Suso le detectaron un problema de corazón que requirió la instalación de un marcapasos, y tuvo que abandonar la batería. Álvaro le regaló el bouzouki que aprendió a tocar con destreza en muy poco tiempo. The Crass prepara su primer disco pero al tiempo, Álvaro Costas Hot Band sigue su curso y tocará en Vigo el 5 de agosto.