Once jueces de lo Civil en Vigo se sumaron ayer al descontento por el caos que genera la nueva versión del programa informático judicial Minerva NOJ. Estos juristas de Primera Instancia suponen el 40% de todos los magistrados de los juzgados de Vigo y mantuvieron ayer una junta sectorial en la que mostraron su «descontento general». Es probable que el juez decano, tras oír estas opiniones, convoque una junta de jueces para estudiar cómo afecta el «problema informático» a sus oficinas y tomar medidas.
Esa misma mañana, más de un centenar de funcionarios judiciales, uno de cada tres, se concentraron ayer en las puertas del juzgado de la Audiencia e hicieron una pitada de quince minutos tras una pancarta del sindicato convocante CC.OO. que rezaba: «A nefasta implantación provoca o caos no xulgado. Solución xa!». La misma convocatoria se celebró en Pontevedra, Ferrol y A Coruña.
El malestar no se reduce a los juzgados de Familia, Registro Civil o asuntos civiles. En el juzgado de guardia, que es de Instrucción, hay numerosas quejas por el atasco. Lo mismo ocurre en Violencia sobre la Mujer y en el orden penal. Un magistrado comentaba en los pasillos su sorpresa al toparse con que sus oficinas están paralizadas desde el día 4 por los retrasos que genera el nuevo programa.
El juez decano de Vigo, Germán Serrano, indicó ayer que los jueces de Civil están descontentos en general por la implantación del sistema informático «porque relantiza o, en el peor de los casos, paraliza algunos procedimientos». Hablan ya de «problema informático» y convocará una reunión sobre el asunto «si mis compañeros me lo piden».
Serrano atribuye la responsabilidad de los retrasos al Ministerio de Justicia porque «nos lanzó sin red a una reforma procesar muy profunda». Exculpa a la Xunta, pues el Gobierno autónomo recibió «tarde» los programas y no pudo organizar una formación más efectiva. Achaca al ministerio haber «abandonado a su suerte a la Administración de Justicia, pues cuando hay una reforma, debe haber una adaptación para manejar el programa y los nuevos papeles». Pide paciencia por el retraso en tramitar las nuevas demandas que han entrado desde el día 4.
El coordinador de CC.OO., Pablo Valeiras, explicó al término de la pitada de 11.00 a 11.15 horas, que la concentración fue una «demostración de la defensa del sector público, porque este caos repercute en el servicio al ciudadano». Explicó que los juzgados de Civil deben copiar las sentencias en el programa Word porque Minerva NOJ carece de esos formularios. Resaltó que el nuevo sistema tiene códigos y artículos erróneos que los funcionarios deben corregir a mano.
Los abogados y procuradores tampoco parecen muy contentos. En los ascensores de los juzgados se oyen todo tipo de quejas. «Fui a arreglar un papel y el funcionario se quedó diez minutos mirando para la pantalla, a la espera del siguiente paso del programa. Me pareció desesperante», dijo ayer una letrada.