Iago Aspas tiene su particular argumentación para hacerlo bien en la recta final del campeonato. Al margen de la necesidad de seguir puntuando -en su calculadora 49 puntos bastarían para salvarse «porque viendo como está la zona de abajo, no debería de haber mayores problemas»-, considera que un buen final de Liga ayudaría al club para vender a alguno de sus activos. En teoría él es uno de los que podría estar en el escaparate y tener salida. «Un buen final de temporada puede ayudar a conseguir la venta de ese futbolista que el club tiene que vender obligado, como dijo el presidente», comentó ayer, mientras recordaba que lleva vestido de celeste desde los ocho años y que su intención es continuar en Vigo: «Ahora mismo me veo aquí. Llevó en el Celta desde los ocho años y ésta es como mi casa, aunque en el fútbol un día estás aquí y otro allá».
Iago Aspas ha marcado cuatro goles esta temporada -casi todos ellos en cita fundamentales-. El último fue en Albacete en uno de los partidos más comprometido de la época moderna. Aquel día fue uno de los destacados, pero desde entonces apenas ha entrado en juego.
La contienda de Elche, además con el foco televisivo de por medio, se presenta como una buena oportunidad para recobrar protagonismo en la recta final del campeonato. A priori parece un buen partido que saque a relucir su mejor versión.