Lo del Celta Indepo esta temporada es de matrícula de honor. El baloncesto femenino no solo es el deporte que más alegrías le ha dado históricamente a la ciudad de Vigo, sino que en la actualidad sigue siendo en el que mejor representa a la ciudad en una época de vacas flacas.
La de ayer fue una victoria épica ante el Mann Filter de Zaragoza, porque el equipo de Miguel Méndez ha conseguido los nueve puntos de diferencia que necesitaba para depender de sí mismo en la última jornada en el objetivo de conseguir la cuarta plaza y disputar el play off por el título. Sería un éxito impresionante para un equipo llamado de forma primordial a evitar el descenso.
Recital de Blanca Marcos
La canasta decisiva llegó en el último segundo a cargo de Blanca Marcos. La alero salmantina estuvo espectacular en el último cuarto con quince puntos, doce de ellos en los cinco minutos definitivos.
Fue la artífice de esa recta final que hizo disfrutar al público como nunca. El Celta sumó la escalofriante cifra de treinta puntos en los diez minutos finales, y de ellos 19 subieron al marcador en los cinco finales.
Hasta esos instantes definitivos sobró casi todo. El partido estuvo siempre muy igualado, con alternativas en el electrónico. Egle no tenía su día, pero el Celta lo suplió con un gran cierto en el tiro exterior. En la primera mitad las viguesas lograron cuatro triples de cuatro intentos, por ninguna de seis lanzamientos de las mañas.
Iva Sliskovic aguantaba el tirón dentro de la zona mientras que Noemí y Sara dominaban por fuera.
Después de todos los escarceos, el partido empezó de nuevo a cinco minutos del final con empate a 63 en el marcador. Ahí empezó el recital de Blanca Marcos en particular y del Celta en general.
Dos triples consecutivos de Pina y Blanca pusieron a las viguesas cuatro arriba (69-65). Era la máxima ventaja del partido. En un contragolpe una nueva canasta de Blanca Marcos hizo creer en el milagro de llegar a los nueve puntos necesarios.
El Zaragoza volvió a recortar distancias y a dos minutos del final estaba dos abajo, pero entonces llegó la épica con sendos triples de Noemí y Blanca de nuevo. La acción clave estaba a cuatro segundos del pitido final. Las viguesas necesitaban tres puntos para alcanzar la necesaria ventaja de nueve. El rival hizo falta. Egle metió el primero y tiró a fallar el segundo, el rebote lo cogió Blanca y encestó sobre la bocina. Ahora solo hay que ganar al Espanyol.