La villa se prepara para celebrar la Arribada los días 6 y 7 de marzo con un programa lleno de novedades con exposiciones, conciertos, animación callejera y atracciones
24 feb 2010 . Actualizado a las 19:29 h.Baiona volverá al medievo los días 6 y 7 de marzo. El aniversario del desembarco de Pinzón con la noticia del Descubrimiento viene este año cargado de novedades para hacer más atractiva la fiesta e incidir en su rigor histórico.
El alcalde, Jesús Vázquez Almuiña, presidió ayer el acto oficial de presentación en el que la concejala de Cultura y Juventud, María Iglesias, dio a conocer el programa de actividades. La organización de una exposición de instrumentos de tortura medieval es una de las novedades de este año. La muestra permanecerá abierta en la Capitana Marítima, donde también quedará instalado un campamento militar, que mostrará como era la vida de los combatientes medievales con sus jaimas.
Por segundo año consecutivo vuelve a abrirse una muestra etnográfico en la entrada del Concello, que mostrará cómo era la vida del gremio de la marinería, explicado por el maestro redero baionés, Remigio Leyenda.
Otra novedad es el cambio y ampliación de la zona de juegos medievales, que este año estará ubicada en los jardines de la biblioteca. El Concello inaugurará un tiovivo medieval para los pequeños. Allí se podrán adiestrar en las artes de la lucha con la baqueta medieval, la carabela balancín y más juegos, que estarán custodiados por el Rey Midas y sus ayudantes.
Este año se cuenta también con una granja llamada el «palomar medieval» en el paseo de la Ribeira donde se podrán contemplar animales como cerdos, gallinas, conejos, cabras y palomas. El Concello amplía además las actuaciones de calle de O cego dos monifates, con sus coplas, romances y batallas. El bufón «Popín», el pícaro y feiticero «Peter Punk», el malabar Trasno y muchos más contribuirán a la ambientación festiva.
Con respecto al panorama musical, este año se retoma el arpa celta de la mano del maestro José Maquieira, que ofrecerá un concierto en Santa Liberata el domingo 7 de marzo.
El mercadillo medieval con sus puestos de artesanía y productos gastronómicos volverá a ser el eje que atraiga a decenas de miles de personas a la villa.