El aspirante a rector compara el Gaiás y el campus por su exceso de cemento

VIGO

Jaime Cabeza cree que la Universidad está llena de malestar y promete una institución «boa e xenerosa»

02 dic 2009 . Actualizado a las 11:31 h.

Construye su discurso con expresiones como «malestar», «sectarismo», «burocratización» o «vicios». Dice que la Universidad de Vigo es como la Ciudad de la Cultura que la Xunta construye en el compostelano monte Gaiás, porque se ha llenado de cemento y le faltan las personas. Asegura que quiere construir una universidad «boa e xenerosa». Es el candidato a rector por la plataforma Nova Universidade, Jaime Cabeza, la oposición universitaria a Alberto Gago.

Se presentó oficialmente como candidato ayer. Su plataforma lo ratificó el día anterior. Eligió el salón de grados de Económicas, la facultad de Alberto Gago, aunque lo atribuyó a que esa fue la sala en la que él ganó la oposición a catedrático de Derecho del Trabajo.

Se presenta como alternativa a Alternativa, la plataforma de Alberto Gago que, desde que el rector anunció que no se presenta a la reelección, aún no tiene candidato para los comicios de mayo. Asegura que quiere construir la «universidad de las personas» frente a la «universidad del hormigón» que, en su opinión, es la que ha imperado en los últimos doce años, los ocho de Domingo Docampo y los cuatro de Gago.

Jaime Cabeza dice que en estos años se ha vivido un exceso de «presidencialismo universitario» en la figura del rector y promete una institución más colegiada. Sostiene que ha estado lejos de las sociedades viguesa, ourensana y pontevedresa y promete no darles la espalda. Asegura que se ha promovido la desprofesionalización del profesorado y promete darles el estatus que merecen. Afirma que el rectorado ha dado la espalda al personal de administración y servicios y promete tenerlos en cuenta. Declara que los alumnos no tienen nada claros los cambios de Bolonia y promete ser más pedagógico.

Aún no se conoce cuál será su equipo e insiste más en la crítica que en las propuestas. Pero Cabeza dice que es la opción de cambio que necesitan los tres campus: «Estades convidados a un cambio. Temos que virar cando menos 150 grados...».