El Celta apuesta por la continuidad para salir del descenso tras dos meses

Juan Villar

VIGO

Eusebio cree que la línea que está siguiendo el equipo es muy positiva y mantendrá la misma idea de juego

21 nov 2009 . Actualizado a las 18:31 h.

En el entorno del Celta se respira una aire de tranquilidad difícil de entender si solo se ve la clasificación. El equipo vigués lleva dos meses en puestos de descenso y esta situación puede empezar a quemar si se prolonga demasiado tiempo.

Pero en el vestuario, desde el cuerpo técnico a los jugadores están convencidos de que la línea de juego que están llevando es buena, y de ahí esa calma aparente. Quizás el hecho de que la palabra ascenso haya desaparecido del celtismo y de que la afición, ya acostumbrada a más decepciones de alegrías, se conforme con muy poca cosa, haya eliminado la ansiedad en el entorno.

Pero todo tiene su límite y los de Eusebio siguen luchando cada semana en las aristas de la paciencia. En las tres últimas jornadas ha habido de todo: un fracaso estrepitoso en Irún, la primera victoria en casa sin brillo en el juego ante el Castellón, y un empate con sabor a derrota tras darle por momentos un baño de fútbol al Betis en el Ruiz de Lopera. No es para tirar cohetes, pero los celestes consiguen mantener ese delicado margen de confianza que al mínimo traspiés puede volver a romperse.

El valor que tienen los tres puntos de esta tarde frente al Villarreal B en Balaídos es el de abandonar por fin los puestos de descenso. El duelo entre el Girona y el Cádiz, dos equipos que están un punto por encima del Celta, permitirá superar al menos a uno de ellos si los vigueses ganan al filial amarillo.

Y la vida se podría ver de otro color ya fuera de la zona caliente. Sería un paso enorme de cara a iniciar el despegue hacia una zona más tranquila de la tabla, aunque habría que seguir refrendándolo en posteriores jornadas.

Eusebio opina que el tropiezo de Irún fue un accidente y tras sumar cuatro puntos en dos partidos, que habrían sido seis de seis si se aprovechan las ocasiones en Sevilla, se ve fortalecido en su idea de seguir apostando por la misma línea de juego y por los mismos nombres. Las rotaciones parecen haber desaparecido, al menos mientras no haya otro tropiezo.

Sigue confiando en Arthuro para el nueve. El brasileño tiene un nuevo examen para demostrar que puede ser el goleador que necesita el equipo.

El Villarreal B también se apuntará, sobre el papel, a que el espectáculo sea atractivo para los aficionados, gracias a su propuesta atrevida. La media de edad en el verde será muy joven, inferior a los 24 años, ya que frente a frente están los dos equipos con plantillas más lozanas de la categoría.