Las empresas que están construyendo el tramo del AVE entre Redondela y Vigo aseguraron ayer en el juzgado que cumplen «escrupulosamente» las normativas de ruido contradiciendo los testimonios de los vecinos.
Fomento de Construcciones y Contratas, Acciona, Excanando y Vilariño Excavaciones comparecieron ayer en el juzgado de primer instancia de Redondela para contestar a la demanda de conciliación presentada por la Asociación de Afectados do AVE e Defensa Ambiental Val do Maceiras.
Según los vecinos, la ejecución de la obra esta afectando en forma muy grave al núcleo rural denominado Pregal, situado en la Parroquia de San Estevo de Negros, en Redondela, con una elevada densidad de población. Según los vecinos las constructoras están «obviando flagrantemente las condiciones exigidas en la declaración de impacto ambiental» «ocasionando grave perjuicio en la salud de muchos vecinos, además de incontables daños en las viviendas y destrucción de los acuíferos existentes en la zona».
Restricciones
La declaración de impacto ambiental impedía las obras ruidosas entre las diez de la noche y las siete de la mañana en el entorno de los núcleos habitados, pudiéndose variar estos horarios, para ser mas restrictivos, cuando existan ordenanzas municipales al respecto. Sin embargo «las empresas demandadas vienen trabajando sistemáticamente las 24 horas del día». Los vecinos aseguran que de noche hay actividades «especialmente generadoras de ruido» como son el mantenimiento de la actividad de la tuneladora, las cintas transportadoras, vertido de piedras y material, picado, utilización de maquinaria pesada, golpes, señales acústicas, carga y descarga, gritos de los operarios. Todo ello «sin respetar el descanso nocturno y produciendo situaciones de gran tensión entre los vecinos de la zona». Los habitantes de Negros han interpuesto reiteradas denuncias administrativas y han solicitado mediciones del impacto acústico, «sin que hayan cesado los trabajos nocturnos, produciendo en la actualidad incluso mas ruido que durante su realización diurna».
Las empresas constructoras aseguran que el único trabajo que les han prohibido hacer de noche es «excavar los túneles con martillos hidráulicos pesados», cosa que no se está llevando a cabo en la actualidad.
La empresa insiste en que está tomando medidas para minimizar los ruidos como usar paneles «fonoabsorbentes».
El Ayuntamiento realizó varias mediciones sonométricas que dieron como resultado que los niveles de ruido producidos por estos trabajos «se encuentran por encima de los máximos permitidos por la normativa vigente, constituyendo una falta grave».