Lleno en los hoteles pero decepción en los restaurantes

M. Vázquez Fraga / M. García

VIGO

La World Fishing, pese a ser positiva, no ha cumplido las expectativas del sector

19 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La World Fishing Exhibition ha supuesto una ayuda para la hostelería viguesa, pero al final se ha quedado en una ayuda pequeña.

Así lo explica el presidente de la Federación Provincial de Hostelería de Pontevedra (Feprohos), Manuel Magaz, que lo tiene claro: «Con este evento no se han cumplido las expectativas que el sector se había puesto».

Aunque aclara que apoyan la World Fishing Exhibition y reconocen que les ha beneficiado tras un mes de septiembre que califica como «fatal», Magaz asegura que han salido perdiendo respecto a ediciones anteriores de la feria. Y la causa no hay que buscarla únicamente en la crisis. «En esta edición ponen muchos pinchos dentro del recinto, la gente ya no sale a comer», se lamenta.

No obstante, celebra el éxito rotundo para los hoteles, ya que la ocupación en estos días ha sido prácticamente del 100%. «Ya que los hoteles están llenos, nosotros esperábamos mucha más gente de la que ha habido», comentan desde El Mosquito.

De esta manera, mientras en los establecimientos hoteleros las perspectivas sí se han cumplido, para los restaurantes la cosa ha sido bien distinta. «Había muchas ilusiones puestas en este evento, pero al final con la crisis no se puede comparar con la edición anterior», reconocen. Otros van más allá. «Hemos pasado de 40 menús a 8; si seguimos así cierro el negocio después de 36 años», advierte el propietario de El Rocinante.

Otro factor que no ayuda es la corta duración de la feria. «Al final, por muy bien que vaya la cosa, son solo cuatro días y eso no es suficiente para arreglarte todo el mes», apuntan desde La Oca.

De ahí que, a la pregunta de si la exhibición les ha beneficiado, la respuesta se repita en la mayoría de los restaurantes: «Algo sí, pero no gran cosa». Algunos como Casa Esperanza, optan sin embargo por ver la botella medio llena. «Estamos trabajando muy bien, yo diría que tenemos un 50% más de clientes que en semanas anteriores», dicen.

En cualquier caso, la noche es el momento dorado para los hosteleros. «Muchos se quedan a comer allí y vienen al salir, por lo que notamos más movimiento en la cena», coinciden.