«¿Pero el Sol es una estrella?»

VIGO

El Planetario instalado en el Museo do Mar resuelve las dudas de los más pequeños sobre el universo

08 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

¿Cómo se originó el universo? ¿Existen otros planetas aptos para la vida? ¿Cómo nació el Sol y cuál será su final? Los que ayer asistieron a las primeras sesiones del Observatorio Astronómico instalado en el Museo do Mar de Vigo ya conocen las respuestas a estas y otras incógnitas relativas a los planetas, las estrellas o las constelaciones. Los que no, tienen hoy una nueva oportunidad de viajar por el espacio.

La actividad viene a complementar los talleres de astronomía que el museo ha acogido durante toda la semana bajo el título de O ceo, instruccións para entendelo.

Los participantes del mismo tenían plaza reservada en la primera de las dos sesiones del planetario de ayer, si bien las restantes (hoy, de 20.30 a 21.30 y de 22.00 a 23.00 horas) son abiertas al público. «Está destinado a persoas entre tres e cen anos», señalaban desde el departamento didáctico del museo, aunque aclaraban asimismo que «as explicacións están adaptadas ós nenos, pensadas para chamar a súa atención, visualizar experiencias e desmitificar aspectos coma os signos do zodiaco».

Así, los más pequeños fueron los que más entusiasmo mostraron ante esta oportunidad única de conocer un poco mejor el universo. «No tengo ni idea de cómo va a ser, pero sí tengo mucha curiosidad», decía Antía González, de doce años, justo antes de acudir a un planetario por primera vez.

«Vamos a ir entrando, ¿cómo lo veis?», preguntaba el monitor, Jorge Vázquez. Tras el «¡bien!» unánime, los «¡hala!» de los más pequeños se sucedían al introducirse en el planetario portátil, una cúpula hinchable de tres metros de altura. Algunos padres que no pensaban participar acabaron animándose. «Ya verás cómo mola», decían a sus hijos.

«¡Yo no veo ninguna estrella», exclamaba el más impaciente nada más entrar. Al momento la cúpula se llenó de astros... ¿o no? «Pero eso no es una estrella, ¡es el sol!», afirmaba convencido uno de los más pequeños. «El objetivo es resolver este tipo de dudas, que se diviertan y además aprendan», explicaba Vázquez. «Sobre todo intentamos transmitirles la diferencia entre astrología y astronomía, que entiendan que la primera no es una ciencia», comentaba.

Y las numerososas dudas se iban resolviendo poco a poco a base de historias como la de Andrómeda, la hija de Casiopea, complementadas por el proyector. Éste reproducía las posiciones y los brillos exactos de miles de estrellas, simulando el cielo nocturno y fenómenos como la rotación de la Tierra, ante el asombro de los participantes. «¿Veis todos los triángulos que se pueden formar con las estrellas?», preguntaba Vázquez.

El espectáculo se complementó con imágenes seleccionadas y diseñadas para apoyar las explicaciones, así como con viajes digitales entre planetas y otros efectos singulares como la aparición de estrellas fugaces en el cielo nocturno que hicieron las delicias de todos.