Es justo la escena que, a las órdenes de Lois Pérez Leira, se filmó ayer en aguas de la ría, con la cantante Lorena Lores como protagonista. Con todo, la aparición en pantalla que más puede sorprender al espectador es la de Isaura Abelairas a la que, hasta ahora, no se le conocían incursiones artísticas. La concejala de Vías y Obras hace de Celia, la madre de Carmen Arias o, lo que es lo mismo, de Lorena y, aunque confiesa que su papel en el documental es corto, no por ello resulta menos intenso y, sobre todo emotivo.
Acostumbrada a lidiar mil y un Mihuras en el terreno político, Isaura dijo sí a la propuesta de Lois desde el minuto uno. «Si crees que doy el perfil que buscas, adelante», le dijo. Y lo da, según confesó el propio director, en buena medida por su peculiar voz. «Necesitábamos una voz con cierto acento, porque uno de sus cometidos es ejercer de voz en off y ella lo ha hecho muy bien. Tiene que leer una carta que le envía a su hija desde Sarria, en la que dice alegrarse mucho de que las cosas le vayan tan bien» explica el director.
El concurso de Isaura Abelairas en el documental finalizará mañana. Tienen previsto rodar las últimas imágenes en una casa de aldea muy próxima a Ribadavia, donde madre e hija se despedirán antes del largo viaje a tierras americanas.
Donde no estuvo la concejala, a la que un buen amigo ha prestado el traje de época que lucirá en la cinta, fue en las escenas de ayer. La grabación transcurrió en aguas de la ría. Lois tuvo palabras de agradecimiento para Corina Porro, ya que colaboró poniendo a su disposición por unas horas el buque de la Autoridad Portuaria. Otros nombres propios del documental, que se estrenará en Sarria el último fin de semana de agosto, son Luis Vaamonde, que se encarga de la producción; Elba Torres, asistente de dirección. y Diego Alcántara, responsable de sonido.
Pérez Leira conoce bien la historia de la vida de Carmela Arias, una de las muchas protagonistas de la emigración sobre las que ha investigado. «Tengo once libros sobre emigración», recuerda.
Me cuenta que Carmen llegó a Argentina con apenas 16 años. Enseguida encontró trabajo como empleada de hogar porque, dada su fama de trabajadoras, contar con una gallega en el servicio daba prestigio. Así fue como entró en casa de los Guevara. Ernesto Guevara era un bebé de cuatro meses al que empezó a llamar cariñosamente Teté. Enseguida se ganó la confianza de todos, hasta el punto de considerarla un miembro más de la familia.
Ella también lo entendía así. Tal vez por eso no dudó en retrasar varios años su matrimonio con Alfredo Gavela para no separarse de los Guevara. Cuando al fin se casó, el Che iba con frecuencia a su casa. A veces a comer, pero sobre todo a estudiar, ya que en la de sus padres, en la que siempre había gran ajetreo, no se podía concentrar.
Cuando años más tarde el Che llega a Sierra Maestra se carteó con Carmen de forma secreta. Enviaba las misivas con el remite de Teté, consiguiendo así burlar la vigilancia. De que el guerrillero consideraba a Carmen Arias su segunda madre es buen ejemplo el viaje relámpago que hizo en 1961 desde Punta del Este a Buenos Aires para entrevistarse con Arturo Frondizi. No quiso abandonar la ciudad sin escaparse a visitarla. Apenas dispusieron de cinco minutos para abrazarse. Fue la última vez que se vieron.
Esta previsto que a la presentación del documental que recoge la peripecia vital de esta mujer, asistan sus hijos, Alfredo y Carmen. La cinta también se proyectará en los otros escenarios donde transcurre la acción: Vigo, Buenos Aires y La Habana.
Pues quedamos a la espera. Primero para conocer la historia polo miudo y, no menos importante, para descubrir la faceta artística de Isaura Abelairas. Si es cierto que el arte de la política tiene mucho de interpretación, seguro que bordará el papel.