Borja Oubiña protagonizó la mejor noticia del séptimo día de concentración del Celta en Melgaço. El capitán volvió a entrenar con el grupo después de casi cinco meses al margen. Por el momento su presencia se circunscribe al trabajo físico, pero resulta un paso fundamental para el objetivo de estar apto para el primer partido de Liga. No hay todavía fecha para que dispute su primer amistoso.
Por el momento para Borja se acabaron las vueltas en solitario y los interminables días de soledad en el gimnasio. El fútbol le abrió una puerta a la esperanza regresando al grupo en la jornada de ayer. «No voy ni mejor ni peor de lo esperado, simplemente voy como esperaba. Hace un par de semanas que comenté que mi idea era llegar para el principio de liga y digamos que estamos con una secuencia lógica en los entrenamientos», comentó el canterano borrando de un plumazo cualquier vestigio de euforia.
Pero dentro de su discurso conmedido, realizar el trabajo físico con sus compañeros significa todo un paso al frente. «Cada día voy haciendo más cosas. Estamos haciendo cosas con el grupo que ya estaban programadas. Me encuentro bien y partiendo de esa base vamos con todo lo establecido. También por las sensaciones un poquito mejor de lo que creía». Las molestias y la sobrecarga en la zona dañada que le obligaron a parar mediada la segunda vuelta pasada han remitido por completo. De lo contrario, no hubiera acelerado. «Estoy sin ninguna molestia porque de lo contrario no lo haría».
Trabajar con el grupo supone alcanzar la penúltima estación antes de verse vestido de corto. Ayer corrió, participó en el trabajo físico e incluso se dejó ver en el rondo. Todo un logro después del calvario que ha pasado. «Ahora ya estoy con otros condicionantes, con compañeros se van haciendo cosillas, me voy encontrando bien y de sensaciones también bastante bien, lo que es importante».
Pero aunque todo apunte en positivo, el mediocentro es el primero que no quiere precipitarse. Después de casi dos años luchando contra la lesión no quiere dar ningún paso en falso. Por eso no se marca ninguna fecha para debutar en la pretemporada, aunque por contra mantiene la esperanza de estar disponible para el estreno liguero ante el Numancia en Balaídos el penúltimo día de agosto.
Mientras tanto se atreve a hacer un diagnóstico positivo del equipo conformado: «La sensación del equipo es buena, aunque vamos a ver luego en dónde nos pone la competición y a partir de ahí haber como se desarrolla, en principio la gente que viene tiene muy buenas referencias tanto deportivamente como dentro del vestuario, y esa es la idea, hacer un grupo fuerte y empezar desde el primer partido bien».
Después de caer lesionado en septiembre del 2007 en su debut en la Premier, Borja Oubiña reapareció en diciembre del año pasado en Las Palmas pero cuatro meses después en abril, padeció una sobrecarga en la antesala del partido con el Salamanca y ya no volvió a jugar, sino que comenzó una segunda recuperación de más de cuatro meses de recuperación. Ahora comienza a ver la luz.