Tom Watson, de 59 años, permanece líder del Open Británico de golf y va camino de hacer historia como el ganador de mayor edad de este torneo, que termina hoy en Turnberry. Watson tiene 8 títulos de Grand Slam, cinco de ellos del Open Británico. En este mismo escenario escocés de Turnberry ganó en 1977 el segundo de sus Open, tras un duelo memorable frente a Jack Nicklaus. Ahora, 32 años después, el veterano golfista estadounidense, que la semana que viene disputará el British Sénior, lidera el torneo en solitario, con 4 golpes bajo par, y se acerca a su sexto título de este legendario torneo.
Watson, «el abuelo que nos está dando para el pelo», en palabras del español Gonzalo Fernández-Castaño tras los primeros 18 hoyos en Turnberry, repitió un excelente tramo final de recorrido y firmó 71 golpes (1 arriba), en una jornada difícil por el fuerte viento.
Fisher y Goggin, al acecho
El inglés Ross Fisher, de 28 años, y el australiano Mathew Goggin siguen en la clasificación al veterano jugador, ambos a un golpe. El primero espera que su mujer Joanne, casados en el 2007, dé a luz en cualquier instante a su primer hijo. A la espera de ese alumbramiento, el golf también aguarda que Tom Watson culmine su enorme gesta. El que fue uno de los mejores golfistas del mundo en la década de los setenta y los ochenta del siglo pasado está disfrutando de una segunda juventud en el 2009, cuando ya otea la frontera de los 60 años (los cumplirá el 4 de septiembre). Nadie como él está luchando por hacerse con el torneo.
Tom Watson entró emocionado en el hoyo 18 de Turnberry, en medio de una atronadora ovación, digna de gesta a un paso de culminar. En la mente de este hombre, la imagen del que fuee su caddie de toda la vida, Bruce Edwards, fallecido a causa de una esclerosis múltiple.
Tiger Woods, el mejor del mundo, no pasó el corte el viernes, y de los diez primeros de la lista mundial solo el estadounidense Jim Furyk (noveno del mundo) figura entre los siete que aún siguen bajo el par del campo.
Las esperanzas de ganar este grande son también elevadas para el inglés Lee Westwood, el sudafricano Retief Goosen y el norteamericano Stewart Cink. Todos ellos bajo par, pero, eso sí, a la estela del mejor, del veterano Tom Watson.
Las esperanzas del golf español se diluyeron con los 76 golpes que tuvo que dar Miguel Ángel Jiménez, que ahora está por encima del par, y los del levantino Sergio García. El argentino Ángel Cabrera, último campeón del Masters de Augusta, acabó la tercera ronda bien colocado: décimo, a cuatro golpes de Watson.