Iván Ferreiro compone en Gondomar

VIGO

El músico ofrece mañana en Vigo uno de los últimos conciertos de su gira acústica y en verano se encerrará en su casa de O Val Miñor a escribir temas del nuevo disco

03 jun 2009 . Actualizado a las 11:28 h.

Desde que en el 2003 Iván Ferreiro decidió seguir caminando solo, tres son los trabajos que componen su discografía ( Canciones para el tiempo y la distancia , L as siete y media y Mentiroso, mentiroso ). Este ha sido un año muy intenso en el que además tuvo la oportunidad de realizar una singladura exótica que le llevó a lugares como Borneo o Sudáfrica buscando inspiración para un espectáculo de uno de los creadores del Circo del Sol, con el patrocinio de Cutty Sark: «Fue agotador, pero maravilloso», asegura.

Hace un par de años, el ex líder de Los Piratas decidió irse a vivir a Madrid, pero no duró mucho esta aventura capitalina que, según explica, tuvo más que ver con las ganas de salir a tomar aire que con estrategias de mercado: «Era más una cuestión personal. Me fui también por diversión, pero no tenía realmente necesidad de estar allí por trabajo. Y de la misma manera que me fui, volví. De hecho, creo que en Madrid me relacioné menos con la gente que está instalada allí que nunca», cuenta bromeando entre risas, pensando en una de las razones de ese aislamiento: «Ahora como no tengo residencia fija, tengo que relacionarme con ellos. Antes, como tenía vivienda, me iba para casa».

En ese tiempo, Iván se reafirmó en algo que ya sabía: «Aquí hay una calidad de vida muy grande que no encuentras en cualquier parte. Prefiero hacer como hice hoy», explica en referencia al vuelo que cogió en la mañana de ayer para acudir a la presentación del disco de Miguel Ríos y que le dejó de vuelta en el aeropuerto de Vigo a media tarde. «De este modo puedo seguir haciendo cosas fuera y disfrutar del valle», desvela aludiendo al Val Miñor, que le tiene enganchado. Y es que hace casi un año que el músico regresó a Galicia y cambió su residencia en Nigrán por otra en Gondomar, donde está instalado «definitivamente».

Actuación acústica

También hace casi un año que no actúa en Vigo. La última vez lo hizo a lo grande, en el teatro del Centro Cultural Caixanova. Ahora lo hará en una versión más íntima. Tras la finalización de la gira de presentación del disco Mentiroso, mentiroso , Iván Ferreiro se embarcó en una gira acústica llamada Las tres y media que está a punto de llegar a su fin. Pero el vigués no quería terminarla sin pasar por casa: «Me quedaban unos cuantos conciertos, en Alicante, Zaragoza y Gandía, y decidí que también me apetecía tocar en Vigo y hacer un conciertito para los colegas» Y así será. La cita es mañana, jueves, a las 22 horas en la Sala Mondo (Joaquín Loriga, 3), donde tocará junto a su hermano, Amaro. Iván es un artista muy cercano al público que lejos de ir perdiendo admiradores de su trabajo tras la desaparición de Los Piratas, ha ganado más adeptos. Su hermano, Amaro, sigue siendo un apoyo fundamental.

La llegada del verano no supondrá la transformación del acústico familiar en banda electrificada pateando todas las plazas y fiestas del país. Al contrario, el músico ha decidido parar y tomárselo con mucha calma: «Estamos terminando todo y Amaro y yo ya estamos poniéndonos a escribir el disco nuevo. Así que espero que sea un verano de canciones y de vez en cuando, de playa, pero sobre todo, canciones». El artista revela que ya están garabateando las primeras notas: «Estamos arrancando, trabajando codo a codo. Todo es ponerse. No somos demasiado lentos así que no creo que nos lleve demasiado tiempo escribirlas», afirma, pero a continuación advierte: «Bueno, luego, grabar y mezclar ya es otro tema. Igual para marzo del año que viene ya estará el disco listo». Iván espera seguir para entonces con la misma banda, aunque no está muy convencido: «A mí me encantaría, pero es que no sé los derroteros que llevará la vida de mis compañeros», ya que es consciente de que cada uno tiene su historia particular. Su propio hermano, por ejemplo, «sigue a tope con su propia música, pero lo de componer juntos no le supone mayor problema porque es una persona que no para de hacer canciones. Él se pone a mi disposición y nos complementamos muy bien. Y mientras yo grabo mi disco, reflexiono y le doy vueltas, él sigue a otra cosa», confiesa.

A Iván también le gustaría seguir contando con el guitarrista Pablo Novoa, que toca el bajo con ellos, pero es consciente de que Pablo «es mucho más. Ni siquiera es bajista. Lo hace porque es muy generoso pero tiene muchos compromisos y reconozco que Iván Ferreiro a Pablo se le queda muy pequeñito porque Novoa es demasiado grande como músico», asegura. Este año, además, colaboraron en la grabación de la canción del Xabarín Club: «Fue una experiencia preciosa», recuerda el autor, que es padre de dos hijos.

Disco con Suso Saiz

Además, está a punto de terminar el que será su primer disco compartido con Suso Saiz, que produjo su primer trabajo, y esto le lleva a una reflexión sincera: «Bueno, la verdad es que al final no he hecho nunca nada yo solo». Pues mientras crea en compañía, toca esperar.