«Me voy pensando que no se aprovecha lo suficiente la base»

La Voz

VIGO

Los números de la base son la única alegría que el celtismo ha acumulado durante esta campaña. Menéndez cree que el peso de la cantera es insuficiente y apuesta por una reflexión de cara al futuro.

-¿Le sorprende la paradoja del primer equipo respecto al resultado de su base?

-Es una reflexión que deberían hacer los dirigentes porque además de la mala suerte, seguro que algo se ha hecho mal. Ha habido demasiados vaivenes y es una pena porque el Celta se merece mucho más de lo que está viviendo.

-¿Se valora el trabajo que se hace en las categorías inferiores?

-Los jugadores y los mimbres que tiene el Celta en la base no tienen nada que envidiar a otras canteras de España que se consideran número uno. Los resultados ahí están. Cuando llegué pensé que aquí algo fallaba porque no se generaban los futbolistas suficientes desde la base. Esa sensación la tenía cuando llegué y la sigo teniendo ahora que me voy.

-¿Y cuál es el motivo?

-Es una cuestión de confianza, de método. No todos los chavales que están en el filial tienen porque llegar, pero hay muchos más de los que están que podrían contar. Hay que marcar unos parámetros porque para que un jugador llegue a la élite no tiene que ser necesariamente un crack.

-Ya, pero ¿qué entrenador asume ese riesgo?

-Merece la pena correrlo en un club como este. Conmigo, el año pasado, debutaron varios futbolistas y no envidiaron nada a lo que había. Yo le di la oportunidad a Pepe Aicart, a Iago Aspas, a Noel Alonso... pero ninguno ha tenido continuidad. Ahí está la clave. Se puede trabajar con otra mirada, no tienen que subir todos a la vez, pero ahí están ya futbolistas consolidados que no serán flor de un día.

-La dirección deportiva creería que no valían...

-El club tiene personas que tienen que decidir sobre esto, para eso tienen esa responsabilidad. Yo puedo dar mi opinión, si me la piden, pero nada más. El Celta tiene grandes profesionales en la base a los que deberían tener en cuenta. No merece la pena fichar por fichar.