La asociación de vecinos de Tirán rindió un homenaje al escritor José María Castroviejo con motivo del centenario de su nacimiento y, también, para reivindicar su figura humana y literaria. El acto comenzó en el cementerio de la iglesia románica de San Xoán de Tirán, en donde está enterrado el escritor, con una ofrenda. Méndez Ferrín y el poeta cangués Bernardino Graña fueron los encargados de portar la corona de laurel. Ferrín, previamente, dijo unas palabras sobre Castroviejo. «Representou durante toda a miña adolescencia de aprendiz de literato e tamén na miña xuventude un referente moi especial, que me cautivou desde o primero texto que lin del, hai xa anos coma a area». Tras la ofrenda, un gaiteiro tocó el himno gallego, que cantaron los presentes, entre los que se encontraban varios de los nueve hijos del escritor, entre ellos, el embajador de España en Angola, José María Castroviejo Bolívar, la hija de éste, Cristina, subdirectora xeral de la Consellería de Ordenación del Territorio; Santiago, Ricardo, Concha y María. Estaban también presentes el alcalde de Moaña, Xosé Manuel Millán, y el artista cangués Camaño Xestido. A continuación, los asistentes se trasladaron al centro cultural de Tirán, que lleva precisamente el nombre de Xosé María Castroviejo, completamente lleno de público. Hablaron en primer lugar la canguesa Marta Lemos Jorge, autora de un libro sobre la influencia en la obra del escritor de su sensibilidad ecológica, y el moañés José Manuel García Trigo. Lo hicieron a continuación Ferrín y Bernardino Graña, sobre la faceta humana de Castroviejo. El periodista Salvador Rodríguez se encargó de su labor periodística. Tras un recital de poemas del homenajeado, actuó la Coral Polifónica de Bueu, interpretando poemas de autores gallegos. El acto finalizó con un pincho de confraternidad. «Desgarrada intensidade». La pintora expresionista gallega Yolanda Dorda expone hasta el 20 de junio en el Centro Social Caixanova una muestra pictórica que ha sido titulada por el poeta Xulio Valcárcel Desgarrada intensidade. El artista y profesor de Bellas Artes, Juan Carlos Román, fue el encargado de introducir a Yolanda durante la visita que hizo la pintora a la exposición. Nacida en Barcelona en 1974, ha vivido desde niña en Galicia. Cursó estudios en la Escuela de Artes y Oficios y posteriormente realizó el curso de acceso a la Universidad de Chelsea (Londres). Su evolución artística se produjo con motivo de su estancia formativa en la capital inglesa. Allí completó los estudios que inició en la escuela Pablo Picasso de A Coruña. En el extranjero realizó un curso de pintura en el City Lit College, entre los años 1997 y 1998 y otro posterior en el Colegio Slade en el año 2003. En Londres se encontró con la obra de Francis Bacon, Lucien Freud o Jeny Saville, referentes de lo que quería expresar. «Intento que os cadros queden gravados na retina das persoas que os ven, busco o impacto emocional», afirma Dorda. Su obra forma parte de las colecciones del Museo de Arte Contemporáneo de Unión Fenosa, el Concello de A Coruña, la Academia de Belas Artes da Nosa Señora do Rosario o la Diputación de A Coruña. Anacos da nosa terra. Durante veinticinco años Kike Corbacho recorrió Galicia fotografiando lugares que están sin descubrir para la mayoría de los gallegos: cascadas, ríos, bosques de cuentos de hadas, minas de oro. En la muestra que se expone en el Verbum se exhiben también fotografías de fiestas tradicionales como la romería vikinga de Catoira, la fiesta del cocido de Lalín, el Entroido de Laza o el Boi de Allariz. A esta colección de imágenes Kike Corbacho le llamó Anacos da nosa terra. Ahora su intención es la de dar a conocer esta exposición con una intención didáctica, de manera de los niños puedan visitar esos lugares en compañía de sus padres. La exposición estará en el Verbum hasta el próximo 31 de mayo. Las visitas guiadas para el públicos son de martes a domingo a las cinco de la tarde. Los centros educativos pueden concertar visitas guiadas en el 986 240 130. La sala está abierta desde las diez de la mañana a las siete de la tarde.