La continuidad de Jiménez es tema de debate en Sevilla. Varios jugadores (Escudé, Chevantón, Prieto y Palop) se han pronunciado a favor de que continúe en los últimos días, pero otros, como Maresca o Luis Fabiano, habían cuestionado los sistemas tácticas que suele emplear. El brasileño reprobó la querencia por el trivote, en prejuicio del dibujo con los cuatro delanteros (con Capel y Navas como extremos, y Kanouté y Luis Fabiano en punta de ataque) que más gusta a la afición.
Ayer le llegaron a preguntar al técnico si pensaba que iba a ser su último partido como entrenador del Sevilla. Respondió con una larga cambiada: «No puedo pensar en ello porque no lo quiero ni lo siento». En todo caso, un nuevo examen de la grada no lo altera: «Ni el entrenador más experimentado ha jugado más finales que Manolo Jiménez», declaró hace unos días.
El Dépor lo salvó
Su primer gran examen lo pasó contra el Dépor, en el triple enfrentamiento de enero. El equipo había sido eliminado de la UEFA y después había empatado con el Mallorca y el Osasuna. Las tres victorias contra los coruñeses salvaron su cabeza.
El siguiente momento crítico llegó en abril. El equipo encadenó cuatro derrotas seguidas (Getafe, Valencia, Sevilla y Madrid) y su continuidad se cuestionó por segunda vez. Entonces se daba por segura su marcha a final de temporada, y se hablaba de Valverde, del técnico de Turquía e incluso de Lotina (que después renovó por el Dépor), pero el equipo volvió a reaccionar, ganando en Villarreal y al Mallorca. Fueron dos semanas de tranquilidad, pero la última, tras empatar en Pamplona jugando con trivote, ha sido dura, y ha vuelto a surgir el nombre de Valverde. Ha vuelto el debate en el sevillismo sobre si el técnico que llegó la pasada temporada en lugar de Juande y dejó quinto al equipo es el más adecuado.
A Jiménez un gran sector de la grada lo acusa de practicar un fútbol aburrido, poco dinámico y conservador. La defensa es su obsesión. El equipo recibió demasiados goles la pasada temporada, y de ahí esa fijación. Esta campaña, el Sevilla es el segundo que menos encaja, tras el Barça.