Adiós al Concello y hola al Puerto

M. J. Fuente / L.C. Saavedra

VIGO

Corina Porro se despidió ayer de su cargo como portavoz del grupo municipal del PP y acudió a su nuevo puesto de trabajo como presidenta de la Autoridad Portuaria

15 may 2009 . Actualizado a las 11:06 h.

Corina Porro se despidió ayer del Concello de Vigo con un escueto adiós por mucho que los medios de comunicación intentaron arrancarle el hasta luego.

«Es un adiós a mi trabajo como portavoz del grupo municipal del PP y un hola desde el Puerto», aclaró la hasta ahora jefa de la oposición.

Arropada por todos los concejales de su anterior equipo con excepción de Lucía Molares y de los dos que en breve regresarán al Concello (Ignacio López Chaves y José Manuel Couto) Porro cedió el testigo a José Manuel Figueroa, un veterano en las lides municipales y azote de los gobiernos locales desde las bancadas del PP. Su actitud ha servido para preservar a Corina Porro de un posible desgaste. Las contadas intervenciones de esta última como portavoz del grupo, lejos de pasar desapercibidas, han sido objeto de críticas por parte del gobierno local. Este hecho hace que el relevo de los populares en el Concello no se haga tan evidente en determinadas circunstancias como los plenos municipales, dominados en los dos últimos años por el verbo de Figueroa.

En su despedida Porro no quiso hablar sobre su posible regreso a la praza do Rei porque la experiencia le ha demostrado que nunca se sabe. «Me presenté creyendo que iba a ser parlamentaria y ya ven», dijo en alusión a los acontecimientos que provocaron un cambio en sus planes políticos tras la muerte de un compañero de partido.

Como consecuencia cambió su acta de diputada por la de senadora, cargo al que ha tenido que renunciar, junto con el de concejala, para dedicarse a partir de ahora a la presidencia del Puerto.

A la pregunta de por qué aceptó este último puesto, Corina Porro respondió que le gusta mucho la gestión: «Pese a ser un momento complicado es un gran reto y me apasionan los retos, con mi experiencia puedo aportar algo». Ayer no quería entrar en polémica y menos en lo relacionado con su nuevo cargo, pero tampoco perdió la ocasión de defender a los suyos: «Quien paralizó el plan de usos del Puerto fue un gobierno socialista en Madrid, que lo mantuvo guardado en un cajón; Jesús Paz tuvo que hacer otro porque aquel no sirvió, que a mí me va a servir». Del proyecto de Nouvel la ex alcaldesa de Vigo prefirió no hablar, al menos en el acto de despedida.