Dos enemigos íntimos a cara de perro

VIGO

Celta y Zaragoza han compartido en los últimos años 12 futbolistas, 3 técnicos, dos finales de Copa y el descenso. Quienes estuvieron en los dos bandos lo rememoran para La Voz

14 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Celta y Zaragoza han compartido en los últimos tres lustros parte de su historia. Hasta doce futbolistas y tres técnicos se han enfundado ambas elásticas. Por medio, dos finales coperas y un paralelismo de caída libre a los infiernos de Segunda. La Romareda vivirá el próximo sábado un duelo de enemigos íntimos. Unos buscan amarrar un billete que les devuelva a la élite. Los otros, sobrevivir.

«Es una pena verlos así, es un partido de Primera con dos equipos que deben aprender de lo que les ha pasado. Ojalá pueda ganar el Celta, mi hija es de allí, y sería un respiro grande, aunque creo que lo va a tener difícil», mantiene José Ignacio. El riojano vistió cinco campañas la camiseta del Zaragoza y tres la celeste. Hoy trabaja para el fútbol base del Valencia.

«El Celta no debería pasar apuros con la plantilla que tiene, da mucha rabia pensar la forma en la que debe salvar la temporada. Se va a jugar la permanencia en los partidos de Balaídos. Seguro que planificarán de otro modo la próxima campaña, aunque la crisis económica obliga a contenerse», pronostica quien vivió de celeste la UEFA, la Champions, un descenso y un ascenso.

«Con vidas cruzadas»

Junto a él se vestía de corto Gustavo López. Arribó a Europa, vía Zaragoza, donde pasó cuatro años. Luego dobló su apuesta en Vigo con ocho temporadas. «Son equipos que han llevado vidas cruzadas aunque ahora peleen por objetivos dispares. Los dos me han marcado, uno por darme la oportunidad de venir a Europa y el otro por dármelo absolutamente todo», rememora el argentino, que confía en que los celestes puedan amarrar su salvación.

«Es una final para los dos. Cada balón es la vida y debe notarse desde el principio. Va a ser un partido lleno de alternativas. El Celta tiene que sacar algo positivo allí porque necesita asegurar cuanto antes la permanencia», mantiene Gustavo, que reconoce mantener todavía relación con Pedro Herrera, director deportivo de los maños que también ocupó ese cargo en Vigo.

Herrera no es el único técnico que ha conocido los recovecos de Balaídos y La Romareda. Jabo Irureta, Radomir Antic y, sobre todo Víctor Fernández, han dejado su sello en ambos clubes. El aragonés estuvo en las dos finales coperas de infausto recuerdo para los vigueses. En la del Calderón, en 1994, salió vencedor. Siete años después, en el Olímpico de Sevilla, padeció una de las derrotas más duras del imaginario colectivo celeste.

Juanfran, dos descensos

En ese equipo militaba también el valenciano Juanfran, que vivió el drama del descenso en las dos ciudades. «En el Celta lo sentí mucho, llevé muy mal lo que nos pasó, y de Zaragoza me fui con la conciencia tranquila. En Vigo viví mis mejores años y ahí voy a vivir cuando deje el fútbol», avanza sobre su retiro.

«El sábado el partido va a ser dramático, aunque al Celta puede valerle un empate» señala el lateral que vistió de celeste durante cinco campañas y dos de maño. El recorrido inverso de Moisés García, que comenzó su carrera deportiva en Zaragoza y vistió durante dos temporadas la elástica del Celta. «El Zaragoza gana pero no convence, le está costando mucho sacar los partidos adelante. El Celta, si juega con la ansiedad del contrario, puede hacerle daño. Vi el partido de Anoeta y su imagen no coincide con el resultado», desgrana el ariete.

Conexión rota tras quince años

«Vigo es de las ciudades en las que he estado, en la que he dejado más amigos fuera del fútbol». Muchos de ellos le han llamado durante la pasada semana. Moisés, hoy en el Nástic, se medía al Alavés, rival de los célticos en la lucha por la permanencia. Anotó el gol que evitó la victoria de los vascos. «Cuando marqué me acordé de ellos, me he ganado una mariscada que voy a tomarme en verano porque pasaré las vacaciones en Vigo».

Además de ellos cuatro, han sido maños y celestes en los últimos tiempos Salva, Salillas, Geli, Cáceres, Celades, Milosevic, Sergio y Luccin. Esta campaña, por primera vez en los quince años, se ha roto la conexión entre ambos equipos. Ningún jugador ha vestido las dos camisetas. Eso sí, cuando el árbitro pite el final, nadie podrá esconder que dos viejos conocidos han vuelto a verse.