La permanencia es cosa de cuatro con el Celta como rival a batir

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El drama del descenso desde todos los ángulos. Desde los precedentes recientes de Compostela y Cádiz que en una situación parecida a la que vive el Celta descendieron, hasta las cábalas para las seis jornadas que quedan. En teoría, hay cuatro candidatos claros para un único puesto de descenso, pero muchos indicios apuntan a un mano a mano entre Alavés y Celta. Los vitorianos hace tiempo que han señalado a los vigueses como el rival más débil, una teoría que alimenta David Vidal, un técnico experto en la categoría, y que puntualiza el psicólogo Joaquín Dosil debido al estado de ansiedad en que se encuentra el plantel del Celta. Sin embargo todos están igual de mal. Ninguno de los cuatro encausados ha sido capaz de encadenar dos resultados positivos.

El Girona, que parecía salvado hace un par de meses ha ganado un partido de los últimos quince y ha sacado once de 45 puntos posible. En el caso del Celta ya son archiconocidos los números: un triunfo en 17 jornadas y 10 puntos en el mismo tramo. El Córdoba es el más aseado: tres victorias en doce jornadas y 14 puntos en su haber. Y el Alavés, que vive en zona de descenso desde hace mucho tiempo presenta como aval un triunfo en diez partidos y seis puntos. A ese ritmo parece imposible que salga del descenso.

Sin embargo a favor de los vitorianos juega su experiencia, llevan dos años en el alambre, y sobre todo su calendario, a priori mucho más sencillo que el que le espera al Celta. Por eso desde Vitoria señalan a los vigueses una y otra vez. Una estrategia según Joaquín Dosil para poner todavía más nervioso al único de los invitados a la ceremonia de la supervivencia. El resto de los rivales, Girona incluido, sabían a lo que se exponían al inicio de curso, pero la situación ha cogido del todo desprevenido al Celta que todavía tiene un colchón que debe saber administrar. Todo dependerá de su capacidad de reacción en un momento tan singular.