El juvenil celeste pide cita con la gloria

VIGO

Nunca, ni en la competición actual, la Copa de Campeones, ni en ninguna precedente, un equipo juvenil del Celta ha logrado proclamarse el mejor de España. La generación que conduce Guillermo Fernández está a un solo paso de conseguirlo. Claro que, por el camino, le aguarda el todopoderoso Barcelona al que se enfrentará mañana a mediodía. Una cita histórica que los celestes se han ganado tras dejar en la cuneta al actual campeón de Copa, el Sevilla.

El respeto mutuo fue la tónica predominante de los primeros compases del encuentro. El juego cobró protagonismo sobre todo en un centro del campo que fue testigo de una lucha sin cuartel de componente físico. El Sevilla planteó el encuentro para intentar dominar esa parcela pero los vigueses, bien replegados, presentaron dura batalla.

Apenas creó peligro el cuadro hispalense, aunque presentó más dominio de balón en un primer tiempo que dejó como mejor ocasión la rubricada por el céltico Martín tras estrellar en el larguero una contra. Pudo ser la ventaja, pero al descanso se llegó sin goles.

La segunda parte comenzó con el mismo guión. Pero esta vez, el premio llegó pronto. En una combinación entre Jota y Toni, éste dribla por dos veces a un rival y, desde el pico del área la coloca en la escuadra. Gol de bandera. El Sevilla intentó estirarse y reclamó un penalti que el árbitro no apreció.

Las acometidas de los hispalenses desfallecían en la zona ancha. El juvenil celeste se dedicó a mantener el control del espacio y siguió apostando por la contra. Pero la tranquilidad le llegaría, a un cuarto de hora del final, en un balón parado. Un libre directo botado por Flo, tropezó levemente en un rival para obtener la renta definitiva.

Ahora les aguarda el Barcelona que logró su pase tras vencer al Athletic de Bilbao por 2-1.