La multinacional Kiabi se trasladó ayer a Mos para buscar vendedoras y mozos de almacén para su nueva tienda en Vigo
01 abr 2009 . Actualizado a las 11:25 h.Dan las diez y todo son nervios escalones abajo. El Centro de Desarrollo Local de Mos no había respirado tanta tensión desde que se celebró el pleno de la moción de censura. La cola a la puerta esta vez es mucho más tranquila. Son los aspirantes a conseguir uno de los 18 puestos de trabajo que la empresa Kiabi ofrece para su nuevo centro en Vigo. 120 currículos que luchan por llegar a ser mozo de almacén o responsable de ventas.
La elección del municipio vecino para celebrar las pruebas responde al esfuerzo de la asociación de empresarios y el gobierno local para trabajar de forma conjunta por atraer empleo a la comarca. «Parte de los aspirantes los aportamos desde la asociación, de los demandantes de empleo que aquí registramos, y los demás vienen convocados por la firma», apunta Jose González Pérez, responsable del plan experimental de empleo. Él se ha encargado de convencer a esta firma para hacer las entrevistas en Mos y negocia ya con otras seis multinacionales más.
Más multinacionales
Firmas del textil con fechas de apertura para este año en el área de Vigo son las dianas. El objetivo final, conseguir que buena parte de los intentos que lancen acaben en éxito, es decir, en un contrato. La posibilidad de entregar currículo por si se producen más pruebas para otras empresas está ahí, a un pasito del centro de Puxeiros.
De momento los únicos que se alejarán del abismo del desempleo son los que sean seleccionados por Kiabi, que realizará otras dos selecciones más de personal en Vigo en los próximos días. La idea es lograr empleados para empezar en abril con la fase de formación y a mediados de mayo para la apertura de la nave.
«En los trece años que llevamos en España hemos abierto 46 tiendas, ahora mismo hay tres en trámite, junto a la nueva de Vigo se abrirá una en Leganés y otra en Telde», explican desde la empresa textil con origen en Francia, en plena expansión en la actualidad.
La jornada que sufrieron los aspirantes, salvando los ataques de nerviosismo, fue de lo más sencilla. En una primera sesión recibieron explicaciones sobre la empresa, el origen y el funcionamiento. Después, unas pequeñas nociones del tipo de contrato y las condiciones que disfrutarán los afortunado; luego, reuniones por grupos para hablar cada uno de su experiencia en el sector.
Una vez superada la primera parte, llega el cara a cara. La entrevista personal es el último paso al que se enfrentan los futuros números de menos de las listas de parados en el área de Vigo o en Mos. En este municipio, la cifra de los que esperan para contar con un salario es de casi 1.400 vecinos. «Es una prioridad para nuestro gobierno porque si preguntas a la gente si quiere inversiones en carreteras, luz o conseguir un trabajo, ellos siempre prefieren tener un empleo. Por eso estamos trabajando en el plan de acción local de forma conjunta con la asociación de empresarios», apunta el concejal de Emprego, Gerardo Alonso Porto. El próximo paso, unir también a Cogami en esta lucha por las políticas activas para localizar oportunidades por toda el área de influencia de Vigo.