Cuarenta goles avalan al joven tridente de El Olivo

VIGO

Ana Buceta, Anahir y Tomy reconocen que ser mujer condiciona su carrera

31 mar 2009 . Actualizado a las 11:46 h.

Acaban de dejarse la liga en Gijón, aunque ya parecía una presa complicada. Las chicas de El Olivo intentarán empiezan a pensar en la próxima temporada. «Sabíamos que el Oviedo descendía de Superliga e iba a ser un rival complicado, pero esperábamos dar más guerra de la que le hemos dado», reconoce Anahir, una de las delanteras del cuadro vigués.

«Empecé a jugar porque mis primos, que son todos chicos, no hacían otra cosa. Era una manera de no sentirme sola. Con seis años me metí en un equipo». Fue en La Guía, un club de A Guarda donde Anair se las gastaba de portera. Se movía en un mundo de chicos. «A lo que no me acostumbraba es a la manía que tenían de dar palmadas en el culo durante los partidos». A su lado, Ana Buceta y Tomy se destapan en una carcajada.

Entre las tres suman 39 goles. Son las máximas artilleras del equipo que dirige Jose Estévez. Buceta, con sus quince, se ha convertido en una referencia para la selección española sub-17. «Allí es todo muy diferente, más ordenado, hay otra disciplina y te enseñan de otro modo», reconoce. En la liga actual ha sumado quince dianas, pese a que su posición natural está en el centro del campo.

Ana se colaba en el césped del Alondras durante el tiempo de descanso. Mientras su hermano escuchaba los consejos del técnico, ella buscaba hazañas con la pelota. Ahora parte, de nuevo con la selección, hacia Bélgica. Allí se enfrentará a las locales, Inglaterra y la República Checa. «¡Qué envidia das!», le dice Anair. Ella estuvo en un par de convocatorias pero no llego a debutar. Cree que no volverá. «No siempre se está de acuerdo con el entrenador y yo para eso soy muy cabezona».

A Tomy le llaman así por su pueblo. Es de Tomiño. Un día, el director deportivo de El Olivo se la encontró en la calle. «Estaba con mi padre en un parque dando toques, me vio Quique Cons y me preguntó si quería probar. Al momento le dije que sí». Empezó en el fútbol sala y ahora suma once goles con El Olivo. Cuatro los marcó la semana pasada. «En tema de celos sí es cierto que podemos ser peores que los chicos», admite entre risas.

Las chicas se quejan de la falta de apoyos. «Vienen a vernos los padres y amigos, allí no aparece nadie más». El Oviedo, su principal rival, junta a cientos de personas. «Nuestro club es una federación de peñas y a veces falta organización», añade Tomy. El resto confirma. De momento seguirán, pero el final se ve cerca. «Esto no da dinero y tienes que buscarte la vida por otro lado, es difícil compaginarlo», reconoce Anair. «¡Imagínate si me quedo embarazada»!, reflexiona Buceta en alto. «Tú no tienes edad para eso», le contestan. Pero la tendrá. Un gol a la vida les dejaría en fuera de juego.