A Miñoca
ya trabaja. Es una de las dos tuneladoras que horadarán un enorme túnel de 8,2 kilómetros por el que entrará el AVE en Vigo. La máquina empezó a excavar esta semana y ayer ya llevaba al menos veinte metros perforados, según calculan fuentes de la empresa constructora, una alianza de Acciona y FCC.
A Lebre
, la otra tuneladora, aún no ha comenzado a excavar. Lo hará en los próximos días. Se prevé que, cuando empiece, A Miñoca frenará su velocidad para esperar por ella y así acompasar los ritmos de construcción de los dos túneles -uno para cada sentido- del AVE, bajo los montes de A Madroa. Cada una de las dos máquinas tiene una longitud de 180 metros.
Las tuneladoras van excavando la tierra y construyendo el túnel al mismo tiempo, apuntalándolo con piezas de hormigón. Según las previsiones, cada mes se podrán perforar 350 metros de túnel, aunque el ritmo podría llegar a alcanzar el medio kilómetro por mes. Estos plazos sitúan el final de la obra dentro de dos años, siempre que no surja ningún imprevisto. Para entonces debería estar definida la estación de viajeros, encargada al arquitecto estadounidense Thom Mayne. La actuación tiene un presupuesto de 190 millones de euros.
El AVE discurrirá por un corredor que estará a una profundidad media de 200 metros. En el punto máximo, entre la hierba y el paso subterráneo mediará una distancia de 355 metros de tierra y piedra. Los dos túneles estarán separados por 30 metros.