El nuevo gobierno de la Xunta de Galicia deberá decidir si se construye el Centro de Arqueoloxía Subacuática proyectado por la consellería de Cultura saliente en los aledaños del Museo do Mar de Galicia, en Alcabre. En la actualidad, el centro se encuentra en fase de anteproyecto, pero no tiene asignada dotación presupuestaria por lo que el nuevo gobierno deberá confirmar o rechazar la construcción del edificio.
El pasado mes de noviembre, la conselleira Ánxela Bugallo comparecía en el Parlamento de Galicia para exponer las actuaciones realizadas por su departamento en materia de arqueología subacuática. En aquella exposición, la conselleira nacionalista explicó que su consellería estaba trabajando en la proyección de un nuevo espacio especializado, el Centro de Arqueoloxía Subacuática. Afirmó entonces que estaría ubicado en el Museo do Mar, y se encargaría de coordinar todos los trabajos relacionados con la arqueología subacuática en Galicia.
En su última visita a Vigo, Ánxela Bugallo volvió a insistir en la necesidad de construir este edificio y llegó a decir que el anteproyecto estaba siendo estudiado por el arquitecto César Portela.
El lugar elegido por la consellería saliente es la finca que en el pasado perteneció a la familia Zulueta, en las inmediaciones del Museo do Mar. Este espacio fue comprado hace años por Zona Franca e incluido en la cesión del Museo do Mar a la Xunta de Galicia.
En la actualidad, el antiguo chalet todavía no ha sido derruido y tampoco se iniciaron las catas arqueológicas obligatorias, debido a la proximidad del yacimiento castreño existente en el propio Museo do Mar.
El tercer museo romano
En parecidas circunstancias se encuentra el proyecto de musealización de la factoría romana de salazón hallada hace unos años en un solar de Marqués de Valladares. El notable retraso de este proyecto está ocasionado por la falta de acuerdo entre los propietarios del solar y el Concello de Vigo, requisito previa a la actuación de la Consellería de Cultura.
El yacimiento se encuentra en una finca de propiedad privada que tenía licencia para la construcción de un edificio. Sin embargo, en este caso, hay un vínculo con el Partido Popular, partido que tendrá que hacerse cargo del gobierno autonómico en unos días. A finales del 2005, Ánxela Bugallo y Corina Porro, entonces alcaldesa de Vigo, firmaron un protocolo de actuación para la musealización de las ruinas. La consellería se comprometía a invertir un millón de euros en la musealización, pero el Concello debía hacerse con los terrenos.