La exigencia del Concello a Fenosa para que no toque el nuevo pavimento de la calle San Xosé obligó a la empresa a salvar mediante un topo los aproximadamente siete metros que hay entre el final de Ramón Franco con la arqueta de la canalización que enterró en el tramo bajo de aquella calle en su día, en la esquina de la tapería Octubre.
Los trabajos comenzaron ayer, con maquinaria especial para esta obra. Para no tocar las redes de saneamiento, agua, pluviales, teléfono y de banda ancha enterradas cuando se mejoró esta calle, el túnel tendrá hasta tres metros de profundidad.
Desde la citada arqueta, la canalización hasta la calle Eugenio Sequeiros está hecha. La próxima semana se completará, previsiblemente, la de Ramón Franco, antiguamente, la calle de la Malatería.