Las heladas «calientan» los precios de la huerta

S. Antón

VIGO

Calabacines, judías y alcachofas, entre los productos que lideran las subidas

21 ene 2009 . Actualizado a las 12:10 h.

Las bajas temperaturas están afectando directamente a la cesta de la compra. Para mal, claro. La huerta se hiela y los precios se calientan. En los últimos días se ha disparado la factura de verduras y hortalizas. Calabacines, judías y alcachofas lideran las subidas que, en algún caso, han llegado a multiplicar por dos el coste.

Un ejemplo lo encontramos en la frutería de Manuela, en el centro de alimentación de la calle Coruña, donde las judías que la semana pasada podían comprarse por tres euros el kilo, ayer se cotizaban a 4,99. Algo similar pasaba con las alcachofas, que llegaron a los 3,45 euros.

Elena Pestana, propietaria de otra frutería en la calle Tomás Alonso, confirma lo mucho que están afectando las heladas en los precios de las hortalizas. «Las frutas se han salvado, porque ya estaban recogidas cuando llegaron las nevadas y las heladas. De hecho, las naranjas han bajado de precio respecto a la campaña anterior», afirma.

Añade que, de todas formas, el abanico de precios es muy alto para un mismo producto. Eso es debido a la procedencia. Así, pueden encontrarse judías por menos de 2,50 euros el kilo. Son de una variedad más ancha y proceden de Marruecos. Las de las huertas de Valencia, La Rioja o Murcia, más finas, son las que más se cotizan.

Calabazas y calabacines son otros productos de temporada a los que están afectando negativamente las bajas temperaturas. Hace apenas tres días podían adquirirse calabacines a 1,50 euros/kilo, mientras que ayer el precio medio no bajaba de los 2,60 euros, e incluso en alguna gran superficie superaban los cuatro euros el kilo.

Las fresas

Es normal que en enero el mercurio baje de cero en media España, pero no es tan normal que lo haga en el sur. Lo cierto es que está ocurriendo. Entre los agricultores damnificados están los de Huelva o, lo que es lo mismo, los productores de fresa. Además de que la cosecha se está retrasando, está resultando escasa lo que, por una parte, dispara los precios y, por otra, obliga a importar fresa.

Aunque la andaluza ha empezado a llegar con cuentagotas a los mercados, Madeira es uno de los puntos de origen de una parte importante de la fresa que se consume y, sobre todo, de la que se consumió en Navidad. En este caso, el precio, en función de la procedencia y del tamaño, oscila entre los cuatro y los seis euros el kilo.

En el polo opuesto está la piña, que este año ha bajado considerablemente el precio, en algún caso hasta los 90 céntimos. Las procedentes de Costa Rica, normalmente las más cotizadas, pueden adquirirse por 1,60 euros el kilo. Ni siquiera en Navidad subió esta variedad más allá de los 2,50 euros, cuando el pasado año llegó a pagarse a cuatro euros el kilo.