Viernes muy negro en Peinador

VIGO

Cancelaciones y retrasos de más de nueve horas propiciaron los cambios de billetes y Spanair ofreció la posibilidad de recuperar el dinero o de volar con otras compañías

10 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

«¡We are the champions!» atronan los altavoces de un Citroën C3 que da vueltas como loco por el párking provisional de Peinador buscando un hueco. El retraso de seis vuelos desde las once y media de la mañana hace que a las cuatro y media de la tarde sea muy difícil aparcar porque los pasajeros se han ido acumulando en la terminal hasta colapsarla.

Algunos de ellos piensan que en efecto somos los campeones...de la chapuza. Eso es el amenos lo que opina Luis, abogado de un prestigiosos bufete vigués que acompaña a su esposa a cambiar el billete de avión para otro día. Los retrasos de más de nueve horas explican los cambios de tiques y el malestar entre cientos de pasajeros. Al final del día se han producido al menos cuatro cancelaciones y un retraso de más de nueve horas en un vuelo mañanero que tuvo que salir prácticamente a las diez de la noche.

El aeropuerto de Barajas se reabrió al tráfico poco después de las cuatro de la tarde hora en la que fueron partiendo los vuelos programados. Las llegadas a Madrid no se produjeron antes de las seis de la tarde lo cual retrasó el despegue de todos los aeropuertos periféricos como el de Vigo. Las aeronaves con destino Madrid programadas para más tarde no pudieron salir en la jornada de ayer y es dudoso que lo hagan hoy si no mejoran las condiciones climatológicas en la capital.

Uno de los despegues cancelados fue el previsto a las dos menos cuarto de la tarde. Entre los pasajeros de este vuelo Iberia 575 se encontraba un grupo de alumnos del colegio pontevedrés San Estanislao de Koska Atlántico. Estuvieron en la terminal durante horas acompañados de sus padres y del director del centro educativo, Jacobo Olmedo. Los siete escolares tenían que volar a Madrid para reunirse con sus compañeros de los colegios de la misma empresa en la capital de España con la intención de proseguir el trayecto hasta Dublín. Con el uniforme puesto esperaban alguna noticia esperanzadora. Pero finalmente les dijeron que se fuera a casa. «Nos han dicho que hasta el domingo posiblemente no podremos salir» indicaba el padre de una alumna.

Muchos pasajeros se agolpaban en los mostradores de las diferentes compañías aéreas, principalmente en la que tenía más vuelos previstos, Iberia, aunque también hubo reclamaciones y petición de información en los mostradores de Air Europa y Spanair.

Talante

La gran mayoría de los pasajeros se tomó el asunto con filosofía y no permitió que los nervios se desbordasen, aunque algunos mostraron su irritación. En el otro lado, las azafatas demostraban su profesionalidad y talante facilitando información sin perder la sonrisa. «Spanair ofrece tres posibilidades: reembolsar el dinero a los que lo reclamen, poder salir mañana con otras compañías o volar con Spanair en cualquier otro vuelo hasta el próximo día 13», indicaba una trabajadora.

«Algunos se lo toman bien, otros no tanto», apostillaba otra azafata.