La pareja más rápida de Galicia

VIGO

El piloto Alberto Meira y la atleta Marta Fernández no solo comparten sus vidas, también el entrenamiento, sus sueños de triunfar, y la necesidad de encontrar ayudas

30 dic 2008 . Actualizado a las 11:47 h.

El, a los mandos de su Mitsubishi. Ella, enfundada en unas zapatillas Alberto Meira y Marta Fernández, gondomareños y deportistas, no solo comparten su vida afectiva desde el primer día del 2007. También los rigores del entrenamiento, la necesidad de encontrar patrocinios y el sueño de triunfar en su deporte. Son la pareja más rápida del deporte gallego.

Su coincidencia afectiva nada tiene que ver con la velocidad. Tampoco a la popularidad de uno de ellos. Es más, aún hoy no se ponen de acuerdo al ser preguntado porque quien de los dos es más conocido. «Por su currículum deportivo está claro que Marta es más conocida. No es muy fácil tener 14 campeonatos de España», dice Alberto, pero la fondista no está de acuerdo y alude a la repercusión mediática del deporte del motor en Galicia: «Aquí se sigue mucho más el automovilismo que el atletismo. Los rallies en Galicia mueven a mucha gente. Yo ahora no me pierdo uno, y vas al rali y ves desde los niños hasta las abuelas. Hay gente que le gusta y se desplaza mucho pero para otros es como el día de fiesta en el pueblo».

Más allá de la popularidad, admiten que el deporte marca por completo su vida en pareja. Marta por el sacrificio del entrenamiento y el dieta. Alberto por la necesidad de reunir 90.000 euros para poder desarrollar con ciertas garantías la próxima temporada. Coinciden ambos en que la vida de un atleta es mucho más sacrificada. «Marta entrena todos los días un montón de horas, tiene que seguir un ritmo de vida muy disciplinado, tanto en los entrenamientos como en la alimentación y el descanso», recuerda el piloto. Marta establece en este punto «dos tipos de sacrificio. El mío, físico, y el de él, económico». El buscar unos patrocinadores que ayuden a subirse al volante de un coche de rallies a una persona procedente de una familia humilde.

Ambos se han empapado además del espíritu deportivo de la disciplina de su pareja. La atleta ya ha conseguido que Alberto Meira salga a correr de vez en cuando, e incluso ya ha fijado su tope en los 10 kilómetros. Dice ella que le ayuda en carrera y el piloto lo corrobora con datos: «Te ayuda a tener la mente más clara y a mantener el ritmo de concentración durante toda la prueba». Además, han desaparecido sus dolores de espalda. A este paso Alberto no descarta correr una popular en poco tiempo. «Cualquiera día tendré que correrla», admite el piloto.

Pinitos de ambos

Aunque más decidida está Marta a subirse al asiento de la derecha como copiloto. Incluso ya ha pedido vez para acompañar a Alberto: «Me gustaría, yo respeto mucho a Álvaro (Ballobre, el copiloto de Alberto), pero me gustaría probar. En un rali que no tenga mucha importancia por si quedamos en la cuneta. Ya he aprendido algunas cosillas, antes no tenía ni idea y ahora ya sé lo que es una brida, un palier?».