El Celta ha contratado 19 jugadores en la última década en este período de fichajes que se abre cada año en el mes de enero pero no suelen darle buenos resultados
29 dic 2008 . Actualizado a las 17:15 h.Dentro de unos días se abrirá el período de contrataciones del mercado invernal. Hasta el 31 de enero todos los clubes pueden reforzar sus plantillas. En Segunda División, especialmente, ha sido un método muy utilizado por todos los equipos. El Celta ha fichado 19 jugadores en esta época en la última década. La mayoría dieron un pobre resultado, y solo unos pocos sirvieron para mejorar lo que ya había.
En la era de Mouriño en la presidencia, las cinco contrataciones que se han producido en este período han terminado en fracaso. El único que podría salvarse es el argentino Ariel Rosada, pero no por lo hecho la temporada pasada, sino por lo que está aportando en la actualidad. Los primeros fichajes invernales de la etapa del actual presidente, fueron Bamogo y Areias. No sirvieron para evitar que el Celta descendiese a Segunda. El primero tuvo contadas apariciones, y el segundo prácticamente no entró ni en las convocatorias.
La temporada pasada tampoco fue exitosa en esta búsqueda de apuntalar la plantilla. Los celestes habían terminado el 2007 muy cerca de los puestos de cabeza, pero la llegada del mencionado Rosada, Fernando Sales y Luis García, no le dio un plus al cuadro vigués. El guardameta Luis García, ahora en el Tenerife, no llegó ni a disputar ningún minuto como celeste en un partido de Liga.
Este balance debe haber llevado a Carlos Mouriño a pensar que si ficha algo en este período, tiene que ser de mucha calidad. «Solo ficharemos algo que mejore lo que ya tenemos en el campo. No contrataremos un jugador para el banquillo», comentó el presidente céltico en la última junta de accionistas. En el mismo sentido se ha expresado posteriormente Pepe Murcia.
La premisa por tanto es que venga un jugador con mucha calidad, pero un refuerzo para entrar en las rotaciones. Con el único argumento de encontrar un titular, y no un suplente más, el Celta tampoco busca para una posición concreta. Todo indica que puede ser un jugador de ataque pero que puede desenvolverse en cualquiera de las posiciones avanzadas del equipo. La parcela ofensiva ha sido la más reforzada históricamente en este período.