Desde hoy los vecinos del barrio antiguo de Vigo ya no tendrán disculpa para mantener las fachadas de sus edificios impecables. El consorcio del Casco Vello, participado en un 90% por la Consellería de Vivenda y en un 10% por el Concello, las limpiará de forma gratuita.
Para acceder a este servicio, que por primera vez se lleva a cabo en inmuebles particulares, solo es necesario dirigirse a la oficina de esa entidad, situada en el número 7 de la plaza de la Princesa, o llamar al teléfono 986 442638. Si el solicitante es una comunidad de vecinos deberá adjuntar con la solicitud una autorización de la misma, además de un documento que acredite la propiedad del inmueble. Esto último también es necesario en los casos de viviendas unifamiliares. Una vez admitida la solicitud, el inmueble será limpiado tantas veces como sea objeto de pintadas siempre que haya financiación.
Eso sí, los interesados tendrán que andar raudos con sus peticiones antes de que se acabe el presupuesto de 55.000 euros.
En principio, se han presentado más de una treintena, pese a que el número de edificios afectados ronda los 400. Teniendo en cuenta que el barrio antiguo cuenta con 786 construcciones, el 51% de ellas están afectadas por pintadas.
La limpieza, que se inicia hoy en la fachada de la colegiata, correrá a cargo de la empresa adjudicataria Clinarte, especializada en la limpieza de muros con la técnica francesa conocida como hidro-gommage.
Peeling
El método empleado consiste en una especie de peeling o exfoliación de los muros, sobre los que se proyecta una mezcla homogénea de aire, agua y un elemento natural con una granulometría que oscila entre las 150 y 200 micras. Ese elemento es de canto rodado y proyectado hacia el muro a baja presión, entre 0,5 y 3 kilos.
En cualquier caso, la técnica, empleada en la catedral de Ourense, respeta siempre la forma y naturaleza del soporte.
Hasta ahora la limpieza de fachadas se había aplicado solo a edificios públicos, la mayoría de ellos catalogados o con cierta relevancia histórica. La colegiata del Casco Vello y la iglesia de Bouzas son dos de las construcciones más castigadas por las pintadas. Otras obras que en los últimos tiempos han sido objeto de limpieza a través de convenios con el Concello son el yacimiento de O Castro, el Museo Quiñones de León, las plazas de la Princesa y la Constitución, la biblioteca Penzol, el edificio Simeón o la iglesia de Santiago de Vigo.
Cuando se trata de inmuebles privados, las sedes bancarias y el comercio, en general, son los más afectados.