El Ramadán trae los goles a Balaídos

Juan Villar

VIGO

El primer gol del campeonato liguero para el Celta llegó tras 368 minutos de juego. Ayer fue madrugador. A los ocho Kamel Ghilas rompió la sequía celeste.

El futbolista de sangre argelina pero nacido en Marsella, golpeó por partida doble. Un par de goles que ponen el punto y final al debate de falta de gol. Y lo hizo cuando llevaba 28 días cumpliendo rigurosamente con las exigencias del Ramadán, el rito musulmán que le obliga a no comer ni beber desde que sale el sol hasta que se pone.

Han sido cuatro partidos en total los que ha jugado Ghilas durante el Ramadán: en Castellón salió en la segunda parte y con él en el campo el equipo jugó sus mejores minutos, frente al Nàstic en Balaídos, en Éibar y ayer con esa par de golitos que le convierten en el único jugador céltico que ha conseguido marcar en las cinco jornadas de liga disputadas.

El Ramadán finaliza mañana, por lo que el próximo partido en Huesca ya podrá jugarlo en condiciones normales. Kamel Ghilas reconoció ayer que finalizó el partido muy cansado y acabó perdiendo el cambio: «Aunque estoy acostumbrado a jugar durante el Ramadán, hacía calor y sí que acabé un poco cansado. El Ramadán afectó un poco en la segunda parte. Corrí mucho y no podía jugar noventa minutos.». De todas formas apuntó que ese minuto que estuvo tirado en el suelo antes del cambio era «para perder un poco de tiempo», no porque se encontrase mal.

Al finalizar el choque Ghilas se mostró muy satisfecho tanto a nivel de conjunto como en el personal: «Estoy contento porque el Celta conseguía ganar en Balaídos el primer partido del campeonato. Y a nivel personal también muy contento».

Pero cree que el hecho de que los dos únicos goles celestes en liga hayan sido obra suya es una mera anécdota y confía en que a partir de ahora cambie la fortuna de todo el equipo: «Tuve suerte. Ojalá en los próximos partidos mis compañeros también la tengan», declaró.

Opina que el fútbol es imprevisible: «Estuvimos cuatro jornadas sin marcar y hoy tocaron dos. Nunca se sabe como va a salir un partido», manifestó Kamel Ghilas.

El despeje orientado

El primero de los dos goles del argelino llegó tras un balón largo desde la defensa en que Ghilas ganó a los centrales por velocidad y se plantó delante del portero, al que batió con una bonita vaselina.

El pase fue del uruguayo Fajardo desde el propio campo celeste, en un balón dividido en que se adelantó a un jugador rival y fue más un despeje que un pase. Se podría definir como un despeje orientado, aunque según explicó posteriormente Fajardo: «Intenté pasarla para ahí y salió perfecto».

El lateral izquierdo se congratuló de que por fin se acabe la sequía ofensiva: «Nos faltaba el gol y por suerte le tocó a Ghilas».

En el segundo tanto el argelino se aprovechó de un balón que le quedó suelto tras un rechace entre los defensas y David Rodríguez. Estaba donde tenía que estar, y la definición fue muy buena porque hizo un control, se dio media vuelta y puso la pelota fuera del alcance de Luis García, que tapaba bien la portería chicharrera.

Faltan los delanteros

Pero si no era normal estar cuatro partidos sin marcar ningún gol, tampoco ahora hay que esperar que Kamel Ghilas vaya a ser el gran salvador celeste ante la portería rival.

El argelino es un futbolista que en Portugal alcanzaba una media de nueve goles por temporada (18 goles en 58 partidos con el Vitoria de Guimaraes). Si tiene un buen año puede alcanzar la decena, pero un equipo que quiere aspirar a cotas mayores necesita que entre sus delanteros sumen más de treinta goles.

Ahí es donde entre el papel de David Rodríguez, Dinei y el denostado Maris Verpakovskis. Necesitan coger una buena racha.

Ayer el turno en la punta fue para David Rodríguez, que partido tras partido demuestra un enorme espíritu de lucha, abre espacios, y genera ocasiones de gol, pero no acaba de transformarlas.

El toledano reconoce algo de impaciencia, aunque está satisfecho con la labor que realizó: «Para un delantero por muy bien que juegues no estás contento si no marcas, pero me he encontrado a gusto y he hecho lo que me ha pedido el míster», explicó.

Es momento de disfrutarlo y por primera vez en la temporada Pepe Murcia ha premiado a los jugadores con dos días completos de descanso. La plantilla regresará a los entrenamientos el miércoles por la mañana en A Madroa.