Un grupo de empresas viguesas del sector de la construcción prevé explorar en profundidad la posibilidad de trabajar en los planes de desarrollo de obras públicas e infraestructuras y de urbanismo del emirato de Qatar, situado en el Golfo Pérsico y próximo a otras superpotencias petrolíferas como Bahrein, Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Omán. La puerta de entrada en el citado país, uno de los cinco más ricos del planeta medido en términos de renta per cápita disponible, se ha materializado a través de un acuerdo de bases suscrito hace unas semanas con uno de los principales representantes de los industriales de ese país de Oriente Medio, y se prevé que ya en el próximo mes de octubre un grupo de casi una decena de compañías empezará a trabajar directamente sobre el terreno, con vistas a optar a los contratos de obra quizá a partir del año 2009.
La colaboración, según explica el presidente de la constructora viguesa Viuconsa, se hará presumiblemente mediante la constitución de empresas mixtas hispano-cataríes, en las que los asiáticas tendrán el 51% del capital social, una situación que les permitirá a las gallegas acceder con normalidad a contratos públicos y privados en un país prácticamente en construcción, y, lo que es más importante, que aspira a disponer de proyectos arquitectónicos de tamaño colosal, debido a una especie de loca carrera entre los países del entorno por llevarse el título árabe a la construcción más alta y más grande de todo el Golfo Pérsico, ya sean hoteles, aeropuertos, hoteles o urbanizaciones privadas.
«Es un nuevo nicho de mercado -asegura el presidente de Viuconsa, Enrique Guerrero- que tenemos que explorar, dado que allí hay mucha construcción nueva y disponen de muchísimo dinero procedente de los excedentes que les proporcionan los altos precios del petróleo». Tras el encuentro celebrado hace semanas con uno de los mayores representantes de los industriales de ese país en Oriente Medio, los constructores han regresado «con buenas sensaciones y muchas posibilidades, teniendo en cuenta que el nivel técnico del sector de la construcción español está reconocido ya a nivel internacional. «No nos van a dar nada gratis -agrega Guerrero- porque tenemos que competir con otras constructoras de otros países, pero arriesgarse en una palabra muy habitual entre los empresarios».
El caso de Viuconsa y sus colegas de sector no es el único, ni, probablemente, será el último. Las empresas promotoras de Vigo están cambiando de escenarios a medida que se quedan sin posibilidades de negocio en la ciudad, y han tomado la vía de la internacionalización hacia países emergentes africanos, de Centroamérica y el este del continente europeo. Las firmar ya empiezan a acusar con claridad el impacto del frenazo inmobiliario, pero todavía será más profundo dentro de unos meses, según las previsiones de las empresas del sector. De modo que han optado por explorar distintos mercados subsaharianos como Cabo Verde, Marruecos, Mauritania y Senegal, además de algunos de Centroamérica, como Costa Rica y Panamá, y territorios de la antigua Europa del Este, como Polonia y Rumanía.