«No estoy abandonando mis empresas y jamás abandonaré Vigo, aquí están mis dos hijas», dice el ex futbolista sobre su marcha al Spartak de Moscú
09 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Desde Moscú, Valery Karpin atiende el teléfono solo unos minutos antes de ser presentado como nuevo director general del Spartak, el club que lo formó profesionalmente y catapultó al futbolista hasta Europa. Nervioso por la expectación generada ante su regreso a la capital rusa, contesta con la misma velocidad con la que hace negocios o decide cambiar de país.
-¿Se va dolido de la ciudad en la que ha residido durante los últimos años?
-Hombre, ¿a usted qué le parece? Llevo muchos años queriendo invertir en Vigo y no me han dejado... Lo que pasa es que me voy contento porque el proyecto del Spartak es muy ilusionante para mí.
-Pero ¿abandona sus empresas y sus negocios en Vigo y en Galicia?
-No, no. De eso nada. Yo sigo adelante con las sociedades y espero poder sacarlas todas a flote. Pero personalmente estoy cansado, aburrido. Eso es cierto y lo digo así de claro.
-Sobre sus negocios se han oído todo tipo de especulaciones. Una de las más extendidas guarda relación con la sombra de duda que envuelve a la solvencia de sus inversiones. Sin embargo, repite hasta la saciedad que está deseando desarrollar todos los proyectos. ¿Están en quiebra sus empresas?
-De eso nada. Tenemos las dificultades de cualquier promotor inmobiliario. Lo que nos ha pasado no es un problema de solvencia, sino que no hay planes generales ni licencias. Cuando hemos tenido licencias hemos hecho los proyectos siempre. -¿Le ha costado mucho tomar la decisión de marcharse a Rusia? -No. Fue una negociación rápida. En realidad, hablamos en los últimos quince días. Me une una amistad personal con el dueño del club y la verdad es que ha sido fácil que nos entendamos. -¿Le apetecía más volver a Rusia o abandonar Vigo? -El proyecto deportivo que me ofrecen es muy ilusionante. Por eso lo acepto. Y yo no abandonaré nunca Vigo. Allí están mis hijas y allí volveré muchas veces al año, sin ninguna duda. -¿Están en venta algunos de sus proyectos inmobiliarios? -Ahora no puedo hablar de nada de eso. Prefiero remitirme al escrito que he hecho público. Ahí he puesto todo lo que en realidad quería decir en público. Me hubiera gustado hacer una rueda de prensa y hablar tranquilamente con todos. Pero no ha sido posible. -¿Cuándo empieza a ejercer como director general del Spartak? -Me van a presentar ahora mismo. Por eso no puedo seguir hablando. -¿No volverá entonces a Vigo a corto plazo? -Mañana mismo empiezo a trabajar aquí. Claro que iré a Vigo, pero será cuando pueda. Me gustaría pasar unos días cada mes en la ciudad. Si puedo, lo haré.
Más de un centenar de periodistas esperaban ayer las primeras declaraciones de Karpin a su llegada al club que su propietario Leonid Fedum, espera volver a situar en lo más alto del fútbol ruso.
Por encima del éxito empresarial o deportivo, de lo que no cabe duda es del tirón mediático del deportista y empresario que con la misma decisión con la que cambió varias veces de club y afrontó nuevas experiencias empresariales, decide ahora respirar nuevos aires y regresar a su país de origen.