La ría superará en cuatro años los 5.500 amarres para barcos de recreo

La Voz

VIGO

15 jul 2008 . Actualizado a las 11:50 h.

Conseguir un amarre en un puerto deportivo de la ría es casi tan difícil como vender un piso a buen precios: cosas de esta crisis económica, que va por barrios. Y uno de los barrios que de momento no ha notado las consecuencias de la desaceleración es el de la vela y los deportes náuticos. Eso se debe a que durante años la demanda de amarres ha crecido a un ritmo mucho más rápido que la oferta, y por eso las listas de espera para echar el cabo en un pantalán están tan nutridas.

En la actualidad, los puertos de la ría de Vigo, de Baiona a O Morrazo, tienen exactamente sitio para 3.869 embarcaciones. Son la cuarta parte de las plazas disponibles en Galicia, un dato que deja bien claro la posición de liderazgo náutico de la que parte la ría de Vigoo en la lucha por el desarrollo de un sector en el que la Xunta invertirá 400 millones de euros hasta el 2012. El 60% de ese montante será precisamente para las Rías Baixas, donde la flota de recreo engorda a un ritmo superior al 5% anual (que sería mayor si hubiese amarres).

De este modo, antes del 2012 la ría de Vigo superará las 5.523 plazas de atraque, que podrían llegar a ser más de 7.000 si se concretan proyectos para muelles deportivos como el de la ETEA (dotado de mil amarres), el de Massó (en Cangas, con 420 plazas para embarcaciones) y el de Canido (con otras 141).