Moaña se adentra en la historia del naval, en el nacimiento, auge y declive de Ascón y la construcción del «Lemos» y el «Andrade», con los que surge Pescanova
22 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El Concello de Moaña presentó el trabajo de recuperación de la memoria laboral y fabril realizado por Marisa González y Eugenio Rouco con la coordinación de Manuel Pérez Rúa, un trabajo basado en medio centenar de entrevistas a trabajadores de Ascón y de la cantera sobre la que surgió esta empresa; de Pescanova, Conservas La Guía, Casa Mar o Pesaiba, entre otras.
Una parte importante del estudio se centra en Ascón, el astillero más importante de la ría a partir del momento en que el empresario, Davila, que hasta entonces explotaba la cantera de A Borna, con cuyas piedras se hicieron buena parte de los muelles y rellenos de Vigo (Berbés, Areal, el muelle de trasatlánticos), y un pequeño astillero creado para aprovechar el espacio que dejaba la cantera, ficha al ingeniero naval Alejandro Barreras y a Guillermo Gefaell, quienes implantan una nueva organización del trabajo, basado en el sistema de control de tiempos para cada tipo de labor, con primas para quien las haga en menos horas, y una nueva forma de producción. Crean, en realidad, lo que podría compararse a una cadena de montaje de una fábrica de coches.
El segundo impulso, que significó el despegue de Ascón y a la vez la revolución del congelado, vino de la mano de José Fernández y Valentín Paz Andrade. El segundo, tras un viaje a Sudáfrica, en el que comprueba la abundancia de los bancos de merluza, convence al primero para construir lo que fueron los dos primeros barcos congeladores españoles.
Pescanova
Se los encargan a Ascón. En 1961 se empiezan a construir el Lemos y el Andrade . Fernández, al tiempo, crea Pescanova. Ese mismo año salen hacia Sudáfrica y Malvinas las dos embarcaciones. Regresan a Vigo con las bodegas selladas. Fue el incio de la revolución del congelado. Los astilleros encontraron un filón con la construcción de nuevos barcos congeladores.
Ascón llega a tener en plantilla casi 1.700 trabajadores tras comprar el astillero de Ríos en 1969. Por cada obrero fijo hay otros tres de las diferentes contratas que hacen carpintería de habilitación, electricidad, etc.
Es una plantilla excesiva para hacer frente a la crisis que ya se ve venir. A mediados de los setenta muere Davila y su viuda vende Ascón a Astilleros del Atlántico, que asume, con métodos drásticos, la gestión de la crisis. En febrero de 1978, los 1.640 trabajadores de Ascón inician una huelga que dura ocho meses. Es la más larga de España. Al año siguiente comienzan las regulaciones de empleo. En enero de 1982, tras una reunión de la dirección de la empresa en Madrid, los trabajadores deciden pedir el apoyo del resto del sector naval.
Secuestro del «Catamarán»
Para ello, secuestran el Catamarán , un barco propiedad de Ascón alquilado a la empresa que realizaba el transporte de ría entre Vigo y O Morrazo. Manuel Currás Meira, uno de los participantes, recuerda la historia. El barco estaba en la estación marítima, con pasajeros con destino a Cangas a bordo, a los que permitieron desembcarcar. Unos 500 trabajadores de Ascón toman el Catamarán y se dirigen primero hacia Barreras, Santo Domingo y Freire, pensando en desplazarse después hacia Vulcano.
Frente a Barreras ven una lancha de la Comandancia de Marina y, a lo lejos, una patrullera de la Armada. Ponen rumbo a la factoría de Ascón en Ríos, que está tomada por la policía. Trabajadores encapuchados obligan al patrón a poner proa al astillero de Meira.
La lancha de la Comandancia se le coloca en la proa y resulta abordada. Los trabajadores logran contactar con otros compañeros que los esperan en Meira, en donde sólo hay una pareja de la Guardia Civil. El Catamarán atraca de proa y saltan a tierra. Solamente hay cuatro personas identificadas y posteriormente juzgadas.
El Catamarán , por cierto, volvió a ser secuestrado trece años después, el 31 de mayo de 1995, por marineros del banco canario sahariano. Las imágenes de ambas épocas son casi idénticas, con encapuchados rodeando al patrón del barco.
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