20 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Hay jubilados que se saben el truco desde hace tiempo. Uno puede estar alternando toda una tarde, tan ricamente, en una cafetería por el módico precio de un café con leche. El sistema empieza a imponerse entre los noctámbulos. La crisis no tiene por qué recluirnos en casa. Se puede salir... y no gastar. Que estamos en crisis pero no deprimidos.