Efervescencia cultural en Tui

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

Comprensible. No todos los días se presenta en sociedad una revista que, por otra parte, viene a ser una de las formas más contundentes de demostrar que se han tomado con ganas la refundación de la entidad. Con tantas que, según revelaba ayer su secretario, Rafael Sánchez Bargiela, ya están trabajando en el próximo número de Castellum Tyde, que es como han bautizado la publicación. Si se tiene en cuenta que tendrá periodicidad anual...

En total 400 páginas en las que se recogen una docena de trabajos de investigación que firman, entre otros, Xabier Añoveros, Avelino Bouzón, Marta Cendón, Jaime Garrido, Xoán Martínez, José Manuel Hidalgo... El de éste último es bien curioso. Va sobre los juegos medievales que pueden contemplarse en la catedral. Al menos cuatro de ellos (alquerques), considerados los precursores de las damas, están diseminados en bancadas y escaleras del templo. Se supone que llenaban parte del ocio de los obreros durante los años y años que duraba la construcción de las catedrales y que, una vez rematadas, servían para entretener a los peregrinos.

Bargiela recordaba ayer también que la iniciativa de la publicación se ajusta como pocas a la filosofía del Instituto, que no es otra que procurar la promoción, investigación, estudio y defensa de los valores históricos, artísticos, antropológicos, científicos, literarios y culturales en general de la antigua provincia de Tui. El acto contó con la presencia del director del Museo de Pontevedra, Xosé Carlos Valle, que fue el encargado de vender las virtudes de la nueva revista. Aunque, visto lo visto, se venden solas. Pues bienllegada.

La efervescencia cultural de Tui tiene muchas caras. Si se hiciera un estudio de los actos per cápita que en dicha materia se organizan cada año, se llegaría a la conclusión de que están en los puestos de cabeza. Y no digo solo de Galicia. Hoy, sin ir más lejos, toca teatro. La compañía coruñesa Caramuxo (Xosé Manuel Esperante, Juan Rodríguez y Laura Sarasola) ha galleguizado la historia del Lazarillo y, de paso, ha situado la acción en el siglo XXI. La pillería es intemporal.

Ya conté en su día que los muy cafeteros tienen en Vigo un centro de peregrinación, Metbar, local que ha supuesto el desembarco de Moncho López en el mundo de la hostelería (sin dejar el baloncesto) y en el que cotizan al alza las buenas mañas de Hicham Ahmar, que es capaz de hacer que le guste el café hasta a los a priori más acérrimos detractores.

El caso es que los que estén interesados que conocer los secretos del café, tienen hoy una cita en el taller de café que han preparado. Será a partir de las cinco de la tarde. Además de Ahmar, campeón barista de España, estarán los subcampeones de Europa, Paulo Grifo y Luis Vilhalaba. Ni que decir tiene que el taller incluye una sesión de cata.

Dicen que el que tuvo, retuvo. Pero no siempre. Quién iba a decirles a los fieles del Alberto Comesaña de los años 80, aquellos que vivieron el parto de Semen up, que un día verían (y escucharían) como se autocensuraba en televisión. Ocurrió el domingo en un programa de nostalgias varias. Cuando llegó la hora de recordar sus inicios, movida que coincidió en el tiempo con el plan de los solteros de Plan, se saltó parte de la letra de Lo estás haciendo muy bien, aquella canción que fue buque insignia del grupo en 1985.

Cuando se comió las palabras que se comió seguro que no se estaba acordando de las que empleó en su día para definir a Semen up: «No es un grupo de pop a la vieja usanza. Semen Up es una cruzada, un apostolado. Nuestra arma es la música en contra de la dictadura de los decentes». Casi cinco lustros después todo indica que ha cambiado de bando. Está en su derecho.

Fue en lo que terminó convertida la macromona de Pascua que elaboró Jesús Veiga para la pastelería El Trigal. «Nos quedamos cortos», afirma Cándido Durán, propietario del establecimiento. Explica que, bien a su pesar, fueron varios los clientes se quedaron el domingo sin regalo. Y es que, desde hace 10 años, tienen la costumbre de sorpreden a sus asiduos con inmensas obras chocolateras que convierten en añicos en último día de la Semana Santa y que reparten entre sus fieles.

Esta vez optaron por fundir el bólido de Fernando Alonso y transformarlo en láminas de 40 gramos, que repartieron junto a una foto de recuerdo. Como para olvidar las diez jornadas de trabajo