Christian Cordero es el trabajador más joven de PSA Peugeot Citroën de Vigo. Con 18 años cumplidos confiesa que desde hace tiempo tiene claro que lo suyo, mejor que estudiar, es trabajar. Lo intentó a los 16 años, pero entonces era demasiado joven, así que tuvo que esperar y, desde hace poco más de un mes es uno más de los 9.700 trabajadores de la factoría. Entra a las diez de la noche y sale casi a las seis de la mañana (5.58, para ser exactos). A diferencia de otros de sus compañeros no tiene ni ha tenido ningún familiar trabajando en la planta. Tiene un contrato de tres meses que se prolongará durante, al menos, un año.
-¿Por qué ha querido trabajar en Citroën?
-Era lo que quería. Ya lo intenté cuando tenía 16 años. Al principio me cogieron por una equivocación, luego se dieron cuenta de que era menor de edad y me mandaron de becario un tiempo. Estuvo bien porque me dijeron que cuando cumpliera los 18 años me iban a llamar y lo cumplieron.
-Lleva apenas un mes trabajando, ¿ya tiene tarea fija asignada?
-Monto el larguero y el insono de las furgonetas Partner y Berlingo y también trabajo en las nuevas.
-¿Ya tenía experiencia?
-No, yo entré por el INEM, y aquí me dieron la formación. Nos mandaron un tiempo a la escuela de prevención de riesgos, de igualdad y nos formaron para el puesto.
-¿No le importa trabajar en el turno de noche? Me refiero a la hora de salir con sus amigos y hacer vida social...
-No, para nada. Hay veces en que tengo que hacer cosas por la mañana y solo puedo dormir unas tres horas y entonces sí que estoy un poco más cansado, pero está bien. Además en este turno la mayoría de la gente es muy joven. Me gusta esto.
-¿Qué perspectivas tiene? ¿Le gustaría quedarse fijo o dejarlo y estudiar?
-Desde pequeño siempre he querido trabajar y me gusta. Mi idea es seguir haciéndolo, si es aquí, mejor.