La oposición oficializa las tensiones entre Abel Caballero y Santiago Domínguez, y reclama que se aclare a quién corresponden las competencias del área de Turismo
20 feb 2008 . Actualizado a las 11:15 h.Abel Caballero, alcalde socialista de Vigo, y Santiago Domínguez, teniente de alcalde nacionalista, mantienen una cohabitación complicada desde que hace ocho meses ambos encabezan el gobierno de coalición de Vigo. En este todavía corto período de gestión conjunta han protagonizado numerosas tensiones que no parece vayan a desaparecer en el futuro. De hecho, todavía antesdeayer Domínguez viajaba a Madrid para conseguir un vuelo barato con Bruselas desde el aeropuerto de Peinador y Caballero procuró desde Vigo oscurecer esta gestión.
La situación ha llegado a tal extremo que la oposición ha decidido aportar su particular grano de arena en esta contienda casi fraticida. El mensaje que los populares envían a la ciudadanía, en vísperas de unos comiciones generales, es que «o alcalde e o tenente de alcalde están máis pendentes de contraprogramar as súas axendas e de loitar entre eles que de traballar por Vigo». Estos son algunos ejemplos. Domínguez viaja a Madrid para ver a Brussels Airlines . La finalidad es garantizar a la empresa belga la colaboración del Concello y de otros organismos (Fundación Provigo y Xunta, principalmente) para que la iniciativa empresarial tenga éxito. Enterado del viaje, Abel Caballero habló el lunes con el presidente de AENA para después explicar su gestión a los periodistas y atribuirse el mérito de que finalmente puede haber vuelos baratos a Bruselas y también a Londres y Amsterdam. Para el Partido Popular, «os cidadáns atópanse entón con dúas noticias contradictorias e non saben a quen crer», lo que consideran algo «esperpéntico». El alcalde también se reunió con la compañía Avolar en medio de las gestiones del concejal de Turismo, Santiago Domínguez, en pro de lograr vuelos baratos. Fuentes del Bloque Nacionalista Galego aseguran que ya existían contactos y hasta sugieren que la intervención del alcalde puede dificultarlos. El Rectorado también ha enfrentado al gobierno local . Meses atrás Domínguez planteó su reconversión como pinacoteca a la vista de que el museo de Castrelos no tiene capacidad suficiente. El Bloque quiere aprovechar el éxito del Marco para crear un nuevo museo en el centro de la ciudad. El alcalde ha frenado esta iniciativa, pero tampoco no tiene claro cuál será el destino final del inmueble una vez que lo desechó como Alcaldía. Algo parecido ocurrió con el restaurante El Castillo , ubicado en el monte de O Castro. En este caso la iniciativa correspondió al Bloque, que planteó públicamente el derribo de un edificio que en nada beneficia al recinto arbolado. El PSOE se ofendió y garantizó que no caerá bajo la piqueta. En este caso esgrime la titularidad del área de Patrimonio para tener la última palabra en este asunto.
«¿A quén temos que crer?», se preguntan los populares, para quienes la «parálise» que padece la ciudad es consecuencia de la «incompetencia deste bigobierno e da súa tensión interna».
En medios del propio gobierno local se reconoce que los constantes enfrentamientos entre los socios son recibidos en la oposición con una alegría nada disimulada y que en nada les beneficia. Pese a ello las trifulcas son constantes, aunque es muy probable que no todas estén saliendo a la luz.