Los comuneros del Miñor empiezan a crear compost para regenerar el monte

VIGO

La Mancomunidad de Montes de O Val Miñor ha comenzado ya a producir de manera experimental abono orgánico para la recuperación de espacios forestales degradados.

Sobre un terreno de 2.000 metros cuadrados cedido por los comuneros de Vincios se está llevando a cabo uno de los proyectos más innovadores de los últimos años y que en el futuro permitirá solucionar la gestión de una gran cantidad de residuos que hoy en día alimentan numerosos vertederos incontrolados.

La organización que agrupa a todas las comunidades de montes de la comarca continúa buscando financiación para construir una planta para la producción de compost a gran escala. El presupuesto estimado es de 400.000 euros, de los cuales ya han conseguido aproximadamente el 50 por ciento, según expresó ayer el coordinador del proyecto, Alfredo López, que confía en poder comenzar el año que viene las obras.

El presidente de la Mancomunidad, Latino Rodríguez Areal, afirma que la parte experimental cuenta con financiación de la Fundación La Caixa y de la Consellería de Medio Rural. La instalación de la planta cuenta ya con el apoyo económico del programa Proder de la Mancomunidad de Vigo y de la Fundación Biodiversidade.

Abono

El compost es el humus obtenido de manera natural por la descomposición bioquímica al favorecer la fermentación de residuos orgánicos como restos vegetales, animales, excrementos o purines. Se trata de una tecnología respetuosa con el medioambiente que se usa en agricultura y jardinería como abono para el terreno, aunque también es útil en paisajismo, control de la erosión, recubrimientos y recuperación de suelos.

Las comunidades de montes se han dado cuenta de las grandes posibilidades de desarrollo que tendría esta actividad. La factoría que han proyectado tendrá una capacidad para procesar 15.000 toneladas anuales de materiales que generarían 5.000 toneladas de compostaje.

Restos de poda, algas, biomasa forestal y otros elementos sobrantes servirán para generar un abono que, según los expertos tendrá una excelente calidad, y que también confían en comercializar para que el proyecto sea autosostenible.

No obstante, el objetivo directo no es conseguir un beneficio económico, sino la gestión de los residuos y la recuperación del monte que, a su vez, permitirá a largo plazo una mayor aprovechamiento forestal. Con esta iniciativa también se trata de prevenir incendios. Mediante la reducción y eliminación de biomasa presente en el monte se reducirá el riesgo, sobre todo en verano. El proceso se encuentra todavía en una fase preliminar y el compost que ya se está produciendo en la planta de la parroquia de Vincios servirá para la regeneración de ocho hectáreas del monte de Peitieiros que resultaron afectadas por los incendios.