«Al sector de la construcción se nos viene todo encima»

VIGO

Promotores con problemas de financiación, obra parada por el Plan General y la reciente huelga debilitan la solidez del ladrillo

16 oct 2007 . Actualizado a las 11:22 h.

Fueron necesarios siete días de huelga (2 en mayo y los 5 últimos durante este mes de octubre) para que la construcción de la provincia de Pontevedra haya podido pactar la paz social para los próximos tres años. El presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción (APEC), Ángel Fernández Presas, reconoce que éste ha sido uno de los convenios más difíciles de negociar y advierte que para la patronal materializar en la práctica el acuerdo alcanzado con los sindicatos «será sumamente costoso».

-La paz social le ha costado cara al sector de la construcción de Pontevedra ¿más de lo que preveían?

-El sector está en recesión y cualquier incremento salarial que supere la media pactada en el convenio colectivo a nivel nacional va en detrimento de los empresarios. Hemos ido más allá. La verdad es que no pensábamos llegar a donde lo hicimos (se refiere al incremento salarial del 5%) y esto tiene un coste. Pero los empresarios lo que quieren es tranquilidad para trabajar y la paz social por tres años es importante.

-¿La recesión se nota ya en las cuentas del sector?

-Le puedo decir que las cuentas del 2007 no serán mejores que las del 2006. Hemos cerrado el primer semestre con una bajada, el segundo ha seguido esa tendencia y el tercero también se mantiene a la baja. Vamos a cerrar el año con un volumen de negocio inferior, serán las peores cuentas por primera vez en años.

_Sin embargo, en el área de Vigo lo mejor está por llegar. Me refiero a toda la obra que está paralizada por la falta de Plan General, a la construcción del AVE...

-Sería muy importante que se desbloqueara el planeamiento de Vigo pero desde que se aprueba hasta que se coloca el primer ladrillo hay en medio un recorrido para la redacción de los proyectos, licencias etc que puede durar uno o dos años. Respecto al AVE, bienvenido sea, pero todo el sector público (Gobierno, Xunta, concellos y universidades) en el 2006 sumó una inversión de 2.000 millones de euros en Galicia, frente a los 9.500 millones invertidos por el sector privado en obra residencial y mucha, como es el caso de Vigo, está parada, y ya empieza a haber problemas de financiación.

-¿Quiere decir que ya hay constructoras en están en dificultades en la provincia de Pontevedra?

-Es que todo se complica. La crisis de las hipotecas también afecta a los promotores porque tienen cada vez más dificultades para acceder a prestamos. Se nos viene todo encima al sector.

-¿Los constructores tendrán que afrontar penalizaciones costosas por los días de huelga?

-Evidentemente. Hay que justificar el retraso y conseguir ampliar los plazos, porque 7 días suponen un retraso importante. La situación económica en la que estamos no nos permite despilfarrar en huelgas y alguien lo tiene que pagar. En el caso de la obra pública, es evidente que los retrasos los tienen que pagar todos los ciudadanos.

-Han hecho un cálculo de pérdidas de 9 millones de euros por día de huelga. Parece una cifra demasiado elevada.

-Es un cálculo muy aproximado, y lo peor de todo es que la gran mayoría de las empresas han tenido que parar contra su voluntad. Los piquetes informativos deberían de ser eso, informativos. La huelga es un derecho pero ellos lo han convertido en una obligación.

-¿El final de la huelga podría interpretarse como una victoria moral de los sindicatos sobre la patronal?

-Durante todos estos días he podido observar que la patronal está más unidad que nunca. Hasta ahora nunca nos habíamos sentido tan arropados por el sector. La parte contraria, sin embargo, dio la sensación de que no era una plataforma reivindicativa de los trabajadores. Había tres partes muy divididas. Personalmente, yo la unión de los representantes de los trabajadores no la he visto.