Qué cerca y qué lejos estás, Bunbury

VIGO

Cerca de trescientas personas siguieron en directo desde una sala de los cines Yelmo de Vigo el concierto que Héroes del Silencio dio ayer noche en Zaragoza

13 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Una marea de cabezas meciéndose al ritmo de los focos azules que recorrían el césped de La Romareda, espera ansiosa la salida de Héroes del Silencio en su segundo concierto en Zaragoza. Una versión acústica de In my heart , ameniza la espera. De pronto, una guitarra acústica rompe la calma. Dos pantallas iluminadas proyectan las figuras de dos músicos. Uno de ellos es Bunbury.

A más de setecientos kilómetros de la ciudad del Pilar, unos tímidos aplausos dan la bienvenida al músico español más egocéntrico después de Camilo Sexto. La escena se produce en una de las salas principales de los Cines Yelmo, en el Centro Comercial Travesía, en Vigo.

Se trata de una de las últimas ocurrencias del mercado. Retransmitir las imágenes de un concierto de rock a una sala de cine. En directo. En el mismo momento en que otras treinta mil personas siguen a su grupo favorito a pie de un escenario.

Los cines Yelmo participaron el pasado miércoles y ayer de esta experiencia, aprovechando los dos primeros conciertos en España del retorno de Héroes del Silencio.

El invento no es mala idea. De precio, anda la cosa muy ajustada porque para ver el concierto de Héroes del Silencio cobraban 18 euros. Bien es cierto que es un concierto en directo, con imágenes en alta definición y sonido digital. Uno puede sentarse, o levantarse y bailar, y verle las arrugas a Bunbury, que ya las tiene en abundancia. O el color de uñas que eligió para la ocasión.

Sin el calor del cara a cara

En los peros hay que acudir a la ausencia del calor escénico que produce cualquier concierto. En cualquier caso, la idea saldrá adelante. Quien no pueda trasladarse a otra ciudad para ver en vivo un concierto de alguien interesante, siempre podrá contentarse, por mucho menos precio, a verlo en directo a cientos de kilómetros.

Vigo fue la única ciudad gallega que se sumó a esta pionera experiencia. Madrid, Barcelona, Bilbao, Vitoria, Gijón, Oviedo, Málaga, Albacete y Alicante fueron las otras ciudades que también se sumaron al teleconcierto.

Con anterioridad, los Yelmo Cineplex había comenzado a realizar retransmisiones en directo en el campo de los deportes. El campeonato de Europa de Baloncesto fue una experiencia fallida porque no tenían la exclusiva y eran varias las televisiones que daban los partidos.

¿Y Bunbury qué? De voz, tan elevado como siempre. Vestido de cuero negro, muy rizada la cabellera, y con el paso del tiempo marcado en su cara. No en vano han pasado 19 años desde que saliera al mercado el primer disco de Héroes del Silencio, El mar no cesa . A sus compañeros de batalla no les va mucho mejor de aspecto físico, pero no son malos músicos, especialmente el guitarrista Juan Valdivia.

Aunque el grupo se separó hace once años, durante este tiempo no han dejado de editar discos de rarezas, remasterizaciones, discos en vinilo, y todas las ocurrencias del director de ventas de su casa discográfica.

Sin embargo, lo que no hay ninguna duda es que siguen arrastrando a miles de personas, incluso a cientos de kilómetros de distancia como pasó ayer en Vigo. Ahora, esperemos que no se les ocurra volver a sacar discos.