Puntos de encuentro

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

Eso es lo que dicen los organizadores de la feria del mismo nombre que es lo que nos vamos a encontrar en el Ifevi a partir del próximo día 18. Ayer tocaba presentar en sociedad el evento. El escenario, el pazo de San Roque, impecable; la respuesta así, así. Es lo que tiene ser víspera de puente con un tiempo que para sí quisieran en la Costa del Sol. Con todo, la escena que más llamó la atención a una servidora fueron las risas que en la antesala del acto se marcaron, tête à tête, Santi Domínguez y Miguel Font. La complicidad era total, lo que implica que el tema de conversación no podía ser el Plan General. O sí.

Otros asistentes fueron Luis Torras, Carlos García, Mingos Teixeira, Guillermo Brea, María Méndez, Xesús López... y, por supuesto, Ignacio Scarpellini, el director de la feria. A la vista de los más que buenos datos registrados el pasado año, tanto de público como de operaciones, los organizadores han preparado con optimismo esta nueva edición, en la que no faltará un espacio para la escultura hiperrealista, aquella que tanto impactó a los visitantes. Hasta medio centenar de piezas de ese palo se esparcirán esta vez por el recinto.

Otro atractivo seguro será la posibilidad de contemplar, junto a un buen número de obras de nuevos artistas, otras que llevan la firma de Dalí, Picasso, Miró, Tapies, Mitoraj, Lamazares, Leiro...

Dicen los expertos en las cosas del dinero, el Banco de España para más señas, que el arte se ha convertido en la tercera inversión económica de los españoles, justo por detrás del ladrillo y los productos financieros. Claro que otros expertos, en este caso precisamente del mundo creativo, lo que dicen es que les gustaría saber de dónde han sacado los datos porque las cifras que mueve el negocio artístico son una incógnita. Fruto de la discreción de las operaciones más que nada. A partir del día 18 tendrán oportunidad de comprobarlo.

De palabra seguro que lo ha hecho muchas veces, pero ayer lo hizo también de obra. En concreto en forma de medalla. En realidad de cruz de la orden al mérito con distintivo blanco. Fue en el transcurso del acto oficial celebrado en A Coruña. Y es que Manuel Quintas Vergara, toda una institución en Baiona, mantiene (y no sólo por profesión) muy buenas relaciones con los hombres y mujeres del Cuerpo, con los que colabora asiduamente de forma desinteresada.

Como reconocido armero que es, por el taller de Manuel pasan con frecuencia las armas de los agentes del Val Miñor. Como quiera que también tiene buenas manos para la mecánica, ponen habitualmente en ellas los coches del cuartel cada vez que necesitan ser reparados. Es una buena relación de décadas que, si cabe, mejoró después de que O Ferreiro realizara la escultura instalada ante el cuartel baionés.

Visto lo visto, el reconocimiento es más que merecido. Tal vez por eso fue el general jefe, Manuel Ferreiro Losada, el encargado de imponerle la distinción. Felicidades.

Y tan breves. Como que no pueden exceder las diez líneas (en letra Times New Roman tamaño 12). Con todo, es tamaño más que suficiente para demostrar si se tienen dotes literarias o no como lo demuestra el ganador de cada mes. Sí, porque el concurso de microrrelatos se falla cada 30 días.

Una obligación más tiene el minicuentista, empezar su obra maestra por una frase que eligen al azar los inventores de tan singular iniciativa entre las páginas de algún libro. La frase que proponen este mes pertenece a Fui, un poema de K. Kavafis: «Bebí un vino fuerte, como sólo los audaces beben el placer». Y, a partir de ahí, que mande la imaginación. Los trabajos han de presentarse antes del día 21 de cada mes.

El premio no puede ser más sabroso, una cena para dos personas en el restaurante vegetariano Gálgala, amén de publicarse el texto ganador en la carta del establecimiento durante el mes siguiente. Una cosa tiene garantizada el autor, más lectores que muchos escritores de oficio. Los interesados pueden mandar sus trabajos al número 4 de la calle Placer. «Pero que conste que preferimos que nos visites personalmente», dicen. Pues eso.

No hay error de concordancia, es que se llaman así. Es una organización de autoapoyo formada por personas que no son capaces de dominar determinadas emociones: depresión, ira, dolor, ansiedad, pánico, celos, agotamiento, culpabilidad...

El caso es que, aprovechando que el día 10 fue el Día de la Salud Mental, han organizado una jornada informativa. Será mañana en sus locales de Travesía de Vigo, 20. De 11 a 14 horas y de 17 a 20. Explicarán el trabajo que desarrollan y aclararán dudas. Si no se atreven a presentarse en persona, pueden recurrir al teléfono 886 123 025. Jesús, su presidente, sabe que no siempre es fácil reconocer que se tiene un problema. Pues no.