El presidente del club vigués admitió que el ayudante de Stoichkov es quien dirige los entrenamientos. La labor de Antonio López comienza a pesar más que la del búlgaro
04 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.El Celta ha empezado con mal fútbol y malos resultados la temporada en la que, por su viabilidad económica, debería lograr su retorno a Primera. Pocos equipos son los que consiguen bajar y subir al año siguiente, pero el club vigués históricamente ha sido un especialista. Las expectativas de su afición son grandes, de ahí que, tras sumar siete puntos en seis jornadas ante rivales de la zona baja de la tabla, las críticas hacia el entrenador se hayan recrudecido.
El problema en este caso surge tras reconocer públicamente su presidente, Carlos Mouriño, que la figura del segundo entrenador es fundamental en la dirección técnica del equipo vigués. ¿Hacia quién dirigir entonces las críticas? En Vigo era muy comentado el papel que Antonio López desempeña en los entrenamientos en A Madroa, pero hasta ahora nunca se había reconocido públicamente esta situación como válida. El segundo, en una medida inusual en el fútbol español, se ha convertido en el director de los movimientos tácticos del grupo celeste. Mouriño matiza que Hristo Stoichkov supervisa las directrices de su segundo.
Un proyecto
«Tenemos un proyecto de entrenador, que puede ser bueno o malo, pero que se basa en el fútbol inglés. El peso de los entrenamientos lo llevan los segundos técnicos, por ese motivo contratamos al mejor segundo entrenador del fútbol español. El primer técnico coordina todo lo demás. Creemos en esa forma de trabajar, en la que cada uno tiene sus posiciones definidas y sabe lo que debe hacer», declaró Mouriño.
Desde la llegada de Antonio López el pasado verano, el que fue segundo de Rafa Benítez se ha mantenido siempre en la sombra. No concede entrevistas y sólo ha realizado declaraciones el día de su presentación, en la que estuvo acompañado de Stoichkov y del responsable de su llegada al Celta, el director deportivo Ramón Martínez. La plantilla ha elogiado en varias ocasiones la calidad del trabajo táctico de Antonio López. «Nunca en mi carrera había tenido unos entrenamientos con tanta riqueza», afirmó Lequi. Su presencia en las charlas previas a los encuentros resulta fundamental por el análisis técnico y el conocimiento de los rivales. Stoichkov tiene la última palabra en las alineaciones y cambios, pero todo parece ponerse en consenso. Ayer mismo, el búlgaro reunió a la plantilla para arengarla por los malos resultados que se están produciendo en este inicio de temporada.
Precisamente su labor como motivador constituyó su principal aval cuando llegó la pasada temporada para intentar salvar al equipo del descenso. No lo logró y a pesar de eso continuó en el cargo porque para Mouriño la figura de Stoichkov va más allá de la de un mero entrenador. El búlgaro es la cara ante los medios de comunicación. Su poder mediático es indiscutible. Es la imagen del Celta en su anuncio para conseguir abonados. El que más autógrafos firma en los desplazamientos, en Segunda por supuesto, pero ya lo era en Primera. Ha funcionado como apagafuegos ante las declaraciones fuera de tono que se produjeron en pretemporada como las que en su día realizó Ángel. Sin embargo, la grada busca un responsable y ante el Éibar y el Las Palmas, en el descanso, el búlgaro escuchó sus primeros silbidos.
Posible sustituto
Antonio López parece estar ya en la recámara como posible alternativa si las cosas se tuercen. Pero si el equipo juega mal y no gana, ¿quién es el verdadero responsable?
Las dos candidatas a presidir la Federación de peñas del Celta dan su visión sobre esta bicefalia y coinciden en que Stoichkov es el que manda. Rosa Santos recuerda que no hay motivos para sorprenderse por esta situación ya que «Mouriño ya advirtió cuando cogió la presidencia que creía en el modelo inglés y que el segundo entrenador tendría mucha más fuerza. En España no se estila darle el peso al segundo técnico, pero en otros lugares funciona», Santos matiza que «esperemos que no rueden cabezas por el bien del celtismo». Por su parte, Begoña Vázquez no duda de la responsabilidad de Stoichkov. «Él es el míster y está por encima de todo. Si la grada tiene que silbarle a alguien será a Stoichkov al que busquen y no a Antonio López».